Admiro profundamente a mi abuela, Rosario, por ser una dama elegante, amante y propulsora de la unión familiar, con una relación personal con Dios amorosa y disciplinada con sus tiempos planificados para la lectura de la Biblia y la oración. Es coqueta, amante de las artes en general y practicante de la pintura en particular. Recibe clases de pintura todos los sábados y para ella, el tener 89 años no es límite para emprender cosas nuevas.
De contagiosa sonrisa en los labios y en la mirada, como la pueden ver en las fotografías. Quise compartir con ustedes la foto de una pintura que hizo especialmente para mi tomando como base una batea de madera. El colorido y detalles de los vegetales representados en su obra son espectaculares y sirven de fondo para la patilla (sandía) que coseché en el patio de mi casa.
Yo digo que tengo una abuela fashion, pura energía y alegría. Ejemplo fiel de lo reflejado en Job 12:12 * En los ancianos está la ciencia, y en la larga edad la inteligencia*.
Les invito a compartir conmigo algo relacionado con sus abuelos en los comentarios de este post, como una especie de tributo a estas enciclopedias ambulantes a las que muchas veces no reconocemos la importancia que tienen.