Un divorcio es una de las situaciones más difíciles por las que el ser humano puede pasar. Indiferentemente cuales sean las razones y de quién haya tomado la decisión de separarse, siempre resulta siendo una experiencia traumática. Dejar atrás todo lo compartido con esa persona que amaste o que amas aún (según sea el caso), no es fácil apartarlo.
Lo cierto es que en este momento quiero plasmar aquí lo que, desde mi experiencia, considero es útil para sobrellevar tan difícil momento. ¡Claro!, lo que debe ser útil para mí, puede que no lo sea para otros pero ojalá le sirva al menos a una persona… Con eso, ya podría decir “Misión cumplida”.
No soy psicólogo, no soy terapeuta, ni nada parecido pero si cuento con la experiencia de un divorcio que, si bien me afectó de infinitas maneras, también me enseñó y me sigue enseñando muchas cosas que me han servido como aprendizaje y crecimiento personal. Y si mi testimonio, como lo dije antes, le deja algo positivo a otra persona, pues yo me sentiría satisfecha.
Lo que voy a mencionar a continuación, son unas pequeñas recomendaciones que me han servido de mucho para seguir adelante.
PIENSA Y TEN CLARO QUE ES UN PROCESO
Esto me ha ayudado increíblemente. Estoy clara que es un proceso que tiene sus días malos y sus días buenos. Como todo proceso, debes pasar por fases sucesivas que obligatoriamente debes vivir y que particularmente te llevan a experimentar días malos, días muy malos, e incluso días peores, pero también vivirás, y eso te lo aseguro, días buenos y otros mucho mejores. Cuando menos lo esperes, habrá más días buenos que malos y justo allí sabrás que has avanzado. Este proceso es lo mismo que las etapas del duelo, ya que una pérdida no solo es por muerte de ese ser querido sino también por separación. No me extenderé en el tema pero existen 5 etapas del duelo por las que, según la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross, la gente atraviesa: La negación, la ira, la negociación, la depresión y la aceptación. Lo ideal es identificar en cuál de las etapas te encuentras y trabajar en función de ello.SAL CON TUS AMIGOS
Distráete muchísimo, mantén tu mente ocupada, rodéate de gente positiva y que te aprecia. De no ser por mis amigos y del apoyo que cada uno me ha dado, desde los que están cerca, hasta los que están lejos, sería imposible avanzar. Así que ellos son una pieza importante en este duro transitar. No dudes nunca en compartir con tus verdaderos amigos porque es increíble como ellos te ayudan a sanar. En mi caso, algunos de ellos han atravesado una separación y su punto de vista y consejos han sido muy importantes.LLORA, DESAHÓGATE
Por ahí leí una vez algo que me causó mucha gracia, decía “Si quieres llorar, llora… no vaya a ser que te ahogues de inundación interna” ¡Qué chistoso, pero qué cierto! No es bueno guardarse las penas, eso causa, aunque no lo creas, enfermedades a futuro como hipertensión, problemas estomacales, caída del cabello e incluso cáncer. El llanto es un antídoto contra el estrés y la ansiedad, e incluso previene la depresión. En otras palabras, las lágrimas son un analgésico natural.DESHAZTE DE TODO LO QUE TE HAGA RECORDAR
A veces caemos en el error de martirizarnos viendo fotos, oliendo aquella camisa que dejó, revisando sus redes sociales, poniendo esa canción que tanto te hace recordarlo (a). Y si, es un error, con eso solo lograrás alargar la pena. Es imperativo sanar, y teniendo a esa persona presente a través de esos recuerdos, solo te hará estancarte.ATRÉVETE A EXPERIMENTAR COSAS NUEVAS
Esto es clave. Romper con las acostumbradas rutinas te permitirá pensar en otras cosas y esos recuerdos que tanto te duelen no estarán tan latentes. Haz ejercicio, frecuenta sitios nuevos, amplía tu círculo conociendo gente nueva, córtate el cabello, hazte el tatuaje que siempre quisiste, estudia algo nuevo, viaja, etc. Verás cómo te hace bien. Pero además de experimentar cosas nuevas, también es bueno hacer las cosas que amas. En mi caso, la música me hace feliz, cantar me hace feliz. A otros les puede hacer feliz bailar, pintar, escribir, leer, etc.NO TE EMPEÑES EN COMENZAR UNA NUEVA RELACIÓN APRESURADAMENTE
No, por favor. Lo único que lograrás es herir a alguien que quizás no lo merece. Date tu tiempo y en lugar de meter la pata de esa manera, dedícate a quererte y a ser una mejor versión de ti mismo. Lo anterior no quiere decir que debes cerrarte al amor, pero antes de comenzar una nueva relación es necesario haber superado el duelo de la anterior relación. Debes tener en cuenta que después de un divorcio, quedan heridas abiertas y así no es conveniente iniciar una. Olvídate de “Un clavo saca otro clavo”.SANA Y PERDONA
Debo confesar que yo aún no he llegado a esta etapa, pero estoy segura que estoy labrando el camino para poder lograrlo. Como lo dije al principio, es un proceso donde se deben quemar etapas y el fin, es el perdón. Mientras sigas cargando emociones negativas hacia tu ex pareja, seguirás ligado (a) a ella/él. No te preocupes, dicen que si estás dispuesto, el perdón llegará solo. Si lo logras, estás listo (a) para continuar. Todo fluirá, te liberarás e inevitablemente serás feliz.----------------------------
Hay algo que no he nombrado y no por eso es menos importante. A pesar de no ser nada religiosa, creo en Dios y estoy segura que sin Él, la superación no sería posible.
Mi proceso en particular, ha sido una seguidilla de acciones de ensayo y error. No siempre harás lo correcto pero en el camino te consigues gente que te guía, que te apoya, que te hace reaccionar y, si te quieres un poquito y tienes la disposición, irás corrigiendo y progresando. Nunca me creí ser capaz de hacer una publicación sobre esto, pero escribir se ha vuelto una distracción y un desahogo bastante importante en esta etapa de mi vida, así que, ¿Por qué no?.
Finalmente, todo va a depender de tu optimismo y de las ganas que tengas de superar esta dolorosa situación. Sé paciente contigo mismo y siempre ten en cuenta que este proceso tiene su principio y su fin. Y siempre, pero siempre piensa “Lo importante aquí es la felicidad y el bienestar que quiero y puedo lograr”.
Todo va a estar bien. Te lo prometo.
Gracias por leerme.