Y a veces me bloqueo.
A veces no tengo la imaginación de una romántica empedernida y por mi mente no salen versos donde el amor haga el protagonismo que se merece por ser el sentimiento más hermoso que puede haber y que une a cada persona sin escatimar en clase social, religión, política u orientación sexual. A veces tampoco me salen versos de desamor, aunque esto es lo que más escribo con facilidad, porque hasta de lo malo se puede sacar algo bueno. A veces tengo la imaginación en 0 y mi ánimo en el subsuelo y me pregunto si nací para esto o es una etapa efímera, que se irá con el paso del tiempo junto con todas las cosas buenas que se han ido en esta adolescencia tan turbia que he llevado.
A veces quisiera dar más de lo que doy y me veo en la situación en que simplemente voy a mi tiempo, pero aunque entiendo mi caso me deprimo por mi inconformidad ante los hechos. A veces quisiera que mi realidad fuese distinta y me desespero en busca de ese "algo" que siempre me falta.
Y entonces me encuentro cansada de la etiqueta y no quiero aportar nada romántico para este lugar y quiero con todas las ganas del mundo que conozcan más de mí que solo versos e historias, fantasías y añoranzas.
Quiero dejar de ser la niña ejemplar y el orgullo de papá, a veces también quiero salir de las reglas y disfrutar. Las mejores hazañas y anécdotas no siempre son de actos correctos y moralistas, pero mi realidad es otra, soy muy correcta y moralista con la mayoría de las cosas de mi vida y el mayor juez de mis actos soy yo misma y no se imaginan cuán dura puedo ser conmigo.
Quisiera reproducir esas historias de sexo y vivir todas y cada una con una pizca de locura adicional. No quiero algo convencional, quiero algo que esté fuera de los paradigmas y que mi única prioridad sea que en mi rostro se enmarque una sonrisa imborrable, no el qué dirán, solo mi felicidad, solo eso me ha de importar.
Quiero tener ese amor que se coma las sobras de mi inocencia. Aunque desprecio el amor, por el terrible proceso de duelo que conlleva un amor fallido, debo hacer pública mi declaración de que soy una hipócrita, porque lo que más quiero en la vida es enamorarme y ser amada. Sin ataduras, sin sentimientos tóxicos ni banales.
Quiero ser la mejor en lo que hago y no ser comparada con nadie, pido a Dios y a cualquier fuerza sobrenatural que después de haber publicado este escrito, a nadie se le pase por la mente volverme a comparar. No soy igual a fulana ni pretendo parecerme.
En fin, sé que falta mucho para llegar a realizar estas añoranzas que llevo en mente, ni si quiera sé el motivo de estas palabras, solo debía sacarlas. Dije que no haría un escrito con sentimiento pero aquí estoy, de nuevo transmitiendo lo que siento.
¿Se puede ser en este mundo un poco más imperfecta?