Luego de un tiempo dejas de sorprenderte por cosas materiales y te cuestionas de lo que puede o no robarte el aliento. Habitamos un mundo en dónde la presión de ser perfectos y obtener un resultado de 20 puntos en cada cosa que nos propongamos a realizar es nuestro estrés matutino, el café que tomamos por las mañanas, el pensamiento continuo en la hora del almuerzo.
Me siento a veces inmoral cuando me esmero en escribir cosas de esta índole motivacional, cuando a veces mi vida se ve envuelta en este círculo tóxico y vicioso al que llamamos vida de adultos.
Y justo cuando nos encontramos inmersos entre esas olas de desespero y estrés es cuando considero necesario parar. Respirar y tomar tu tiempo.
A veces escribo en este lugar y no con la finalidad de cautivar a todos con mis inventos románticos o con solo publicar por no dejar de producir, sino como una manera de desahogo y una declaración formal de que "Soy humana". He comprobado desde que comenzó mi estadía en esta maravillosa plataforma que me ha brindado un sin fin de aprendizajes, que escribir es una de las cosas que más amo hacer, sino es que es la que lleva la batuta entre todas y amigos, no se imaginan encontrarte con la realidad que ni si quiera haciendo lo que amas puedas encontrar paz en tiempos de nostalgia.
Probablemente adolezco todas y cada una de las cosas que quizás tú o el que tienes al lado padecen, quién sabe si sea de menor o mayor intensidad, pero lo que quiero decir es que yo siento, me río, lloro, decaigo, repito... Soy humana.
No necesito estar enamorada para escribir versos de amor, pero sí necesito sentirlos míos y verme a mí, en un universo paralelo, identificada con cada palabra que plasme.
No necesito ser una psicóloga especializada, ni saberme 100 libros de autoayuda (los cuales a mi parecer son detestables, perdonen a quien les agrade) para saber y entender que la mente es la que tiene el poder de nuestras vidas.
Probablemente me sienta sola mientras escribo estas cosas y hoy seas tú quien se identifique conmigo, probablemente me siento sola cuando tengo a mil personas a mi alrededor. Quizás tú te sientas sólo y no, no es así. Tengo dos cosas para decirte.
1- Hay finales que significan nuevos comienzos.
2- No te presiones, date tu tiempo y respira. Cada mente trabaja a su tiempo y no todos rendimos bajo una misma presión. Es comprensible el desánimo, totalmente entendible la frustración, pero inaceptable el estanque. No te lo invento, actualmente lo estoy aplicando.
Entonces cuando veas la oportunidad de empezar de 0 hazlo. No hay un reglamento que indique las veces en que puedas arrepentirte de algo y corregirlo. Lo que hagas para avanzar será importante, así solo hayas adelantado un paso.
Hoy me desperté y tengo la dicha de gritar a los cuatro vientos que me siento motivada. Quizás a nadie le importe, si es así es poco lo que me interesa también.
Que estén todos felices. Nos leeremos en otra oportunidad.