Momentáneos son los momentos en que nos debatimos cuerpo a cuerpo.
Pero eternos se me hacen los segundos cuandos mis ojos admiran tus detalles.
Me convierto en una adicta a observar todo lo que te convierte.
Sólo espero el momento preciso, ese en el que tus ojos no voltean a mirarme,
para detallar cada una de tus imperfecciones.
Imperfecciones que para mí son arte y material de inspiración.
Me veo perdida en el laberinto enmarañado de tus lunares,
y sin tocarte trazo líneas intentando unir tus puntos y cardinales.
Río cuando volteas a mirarme sin entender el porqué de mi distracción.
No hace falta que entiendas la admiración que por ti siento.
Seguro me irás a tomar de loca obsesionada
o quizás solo ese sea el empujón que te faltaba.
Murmuro canciones que vienen a mi mente, en busca de ese tu sueño profundo.
"Fuimos hacer el amor, pero parece que volvimos de la guerra.
Me sentí astronauta cuando me abriste la puerta
Perdida en tus lunares, diciendo adiós a la tierra"
Y justo allí cuando volteas tu cuerpo en busca de comodidad
Y te diriges a lo que sería un largo viaje con Morfeo.
Aprovecho de viajar a esa constelación de pecas.
Mi favorita.
Contar una a una, perder la cuenta y volver a empezar.
Admito mi culpa, me equivoco adrede, pero a quien le importa.
Quisiera detener este segundo y hacerlo eterno.
Que la realidad no golpee este trance.
Y que los dioses me regalen mil y un veces este edén que es tu espalda.