Me he visto envuelta en el mundo exterior y estoy harta de esto. Me dices "por favor una segunda oportunidad" y revientas en llanto, es mi momento de terminar con toda esta farsa. Manipulación detectada. No puedo descifrar tus ciento un caras, infeliz. Enciendo la televisión en busca de un escape a esta realidad tan patética y termino fastidiada de las noticias, muestran desunión, guerra, y desamor. Un poco más de lo mismo.
Camino por la habitación y cada rincón grita tu nombre ¿Es muy fácil el olvido por ese lado de la ciudad? Te visualizo llorando mi ausencia en los brazos de cualquier fulana para luego al acabar la noche, cuando la luz del sol acribille tu consciencia, regreses corriendo a los brazos de esta idiota que aún apuesta por lo que era nuestro. Me he de ahogar cualquier día en el charco creado por tus lágrimas compuestas de mentiras.
Suelto mi cabello y me voy despojando de cada prenda como si de tus promesas se tratase. Pongo un poco de música clásica, un poco de R&B y bailo al son que dicte mi corazón. ¿La noche aún es joven para el alma en pena de una mujer marchita? Y aunque el reloj marque lo contrario y ya se acerca el momento en que los primeros rayos del día se asomen por mi ventana aún queda tiempo de renacer de las cenizas.
Tomo un trago en tu nombre y juro que será el último que tome con tu recuerdo en mi mente. Fuiste efímero y fugaz, como el cigarillo que tengo en mano y ya he de acabar.
Porque el sol sólo permanece en el verano, sin aferrarse, ni atarse, ni mirar atrás.