Piel morena, piernas largas, una mirada picaresca
Y un corazón famélico
¿Te atreves a amarme otra vez?
Prometo versarte, sí versarte hasta el día de mi muerte
No hay día que un escrito no me inspires
No hay noche que en ti no piense
Y para mi desdicha hasta en mis sueños te apareces
Este mundo no tiene gracia si tu presencia no habita en él
Pero quiero decirte que más gracia al mundo le das
Si es conmigo con quien estás
Cariño mío, razón de mis dolores y de mis alegrías
No te olvido por más que pasen los años, ni los días
Plasmo en este escrito letras sin sentido
porque es un espejo de mi vida sin ti
Y aunque las palabras se las lleva el viento
Aquí estoy, perdiendo mi tiempo.