Al iniciar el día tengo la mejor vista,
Cuando abro mis ojos y te miran,
Durmiendo con tal tranquilidad,
Viéndote soñar es algo angelical,
Que no puedo dejar de admirar.
Continuando nuestra rutina,
La vida es colorida,
Riendo por tanto y nada,
Cuando a mitad del día,
Compartimos anécdotas de alegría.
La alegría que siento,
Cuando en mi confías,
Y viendo a mis ojos conoces la dicha,
Que tengo día tras día,
Compartiendo contigo mi vida.
En la noche al llegar,
Luego de nuestra rutina acabar,
Nos acostamos de nuevo,
Para asi empezar a soñar,
De nuevo para luego despertar.