sin pena, sin vergüenza;
sin esperar lisonja,
sin manto y sin ropaje...
Refinada y altiva;
como obra de arte
recién develada.
Como aquel lienzo en blanco
que el artista contempla
mientras a su musa aguarda.
Exhibe su geografía
de llanuras y altiplanos;
y los surcos que atraviesan
toda esa tierra baldía...
Como llegó a este mundo
así ella se muestra
desinhibida, sin miedo
de su Adán a la espera.
Cual Eva en el Edén
y la fruta prohibida;
el pecado rondando,
y pecando los dos;
la faena culmina...