Y así me despido de aquella niña
sin dejar de ser ella,
solo soy diferente…
Me han marcado los golpes recibidos,
Me han dolido
despedidas, ausencias,
traiciones y muertes.
Dagas que dejan profundas heridas,
cicatrices en el alma y la mirada;
vas creciendo
a punta de golpes y nostalgias,
y se va apagando aquella inocencia.
Van sanando de a poco las heridas;
sigue allí de pie la niña;
y respira a pesar de sí misma
con mirada triste,
de pie, resiste,
honrando esos días
de infancia perdida.
La niña de ayer…
Fuente
Oscarina
"Lo que pongas en los primeros años de tu vida quedará en ella hasta más allá de la muerte"