En las calles del país, el dinero no alcanza para nada, la inflación nos cobija aun más, el dinero cada vez vale menos, más corrupción por parte de los funcionarios, no conseguimos las medicinas en las farmacias, no conseguimos los alimentos en los anaqueles de supermercados y si llegamos a conseguirlos a un costo casi imposible de comprar para mantenerse todo el mes, los repuestos para vehículos inalcanzables, etc.
Todos los costos en Venezuela aumentan en función del "Dolar paralelo", que hacemos para vivir sin ese mal que nos está acabando, nada, mientras la corrupción está reinando no hay nada ni nadie que detenga la inflación, ni un candidato, ni un presidente, ni siquiera la voluntad de un pueblo se hace sentir para reclamar su derecho y ser escuchado.
Da dolor el simple hecho de que las universidades públicas del país estén al borde del precipicio, no garantizan las condiciones funcionales de sus servicios tales como, transporte, biblioteca o comedor, instituciones como hospitales al borde del colapso y sin medicamentos (sin mencionar que gracias a la corrupción venden los medicamentos que son gratuitos para los pacientes), servicios como electricidad presentando fallas y a veces explotando por falta de mantenimiento, ni hablar del servicio de transporte publico o el agua potable que por las mismas razones el suministro es interrumpido en reiteradas ocasiones.
Salir a la calle a dar "un paseo" y encontrar niños pidiendo comida o personas buscando comida entre los desechos sólidos son cosas en las que te ponen a pensar, la responsabilidad de los servidores públicos, funcionarios del estado, encargados o cualquier cosa que representen, se ve empañada por la corrupción, producto de ello se ve lo que vemos en las calles.
El respeto a un efectivo militar se ha perdido, con el simple hecho de salir a la calle o ver los noticieros (redes sociales) y darnos cuenta como están involucrados en hechos de corrupción les hace perder la credibilidad y el valor que algún momento pudo tener el uniforme, así mismo los policías, realmente dan lastima, ellos nos se escapan de la situación país, pero abusan de la autoridad y son los primeros corruptos, que en vez de dar el ejemplo en el orden y la disciplina, son los primeros que no cumplen. Lastimosamente por uno pagan todos.
Es así como todo marcha y está marchando, con una sociedad que está totalmente desboronada social, política, económica y moralmente, no hay que ser un estudioso para darse cuenta en números y reconocer que las cosas no van bien. (Lo que está a la vista no necesita anteojos).
En todo momento siempre habrá una luz al final del túnel y de esta vamos a salir, de las crisis surgen las oportunidades, la necesidad es la madre de la innovación y nosotros los Venezolanos apostamos por el país, por su desarrollo, por dejar de ser la mina y ser realmente una potencia, pero sin corruptos.
¡Las oportunidades están a la vista, no las dejes pasar!