Hace un año que llegó a nuestro hogar, mas bien
de casualidad, como ocurren las cosas importantes.
Lo cierto es que el césped lo ha destruido en su
incansable correrías pero ha llenado de satisfacción
nuestro corazones por su lealtad y muestras de amor.
Este es Simbad, no el marino, sólo una mascota
bien amada...
«Todo el conocimiento, la totalidad de preguntas
y respuestas se encuentran en el perro», Franz Kafka.