¿Por qué son las odiseas literarias tan tentadoras, especialmente las quasi imposibles?
De acuerdo, para un lector apasionado, monomaníaco, para los ahabs del mundo de la lectura las páginas y las palabras son tramos, son una cara de la historia contada, por la que hay que pasar (a gusto o a disgusto) si se quiere o se tiene alguna esperanza de alcanzar aunque sea por los pelos esa otra contracara que se mueve por debajo de la prosa y sus afirmaciones, esa contracara que es testimonio vivo, que a veces quema o puede llegar a helarnos el alma. Todo el esfuerzo, todo el camino, las correrías y los zigzags, los barrancos y las crucifixiones de la tinta y la sintaxis, de los rodeos y las esquinas retóricas terminan valiendo algo cuando encontramos que hemos descubierto algo sobre nosotros, o que algo a nosotros nos ha descubierto; o puede ser que terminemos con más preguntas (que son, eso sí, otra forma de descubrimiento). Al final vale la pena ¿No? Vale la pena.
No soy ningún experto, ningún versado o catador especializado de novelas que pueda darte la opinión más precisa, nítida y centrada. Pero algo he leído, me gusta la narrativa contemporánea y diría que si los parias del mundo tuvieran un café, me habrían expulsado y declarado persona non grata.
Mil páginas no se leen de una pasada, sería algo de meses, o quién sabe. Podría apuntarme al desafío, . Por ahora no tengo otras novelas políticamente incorrectas de 340.000 palabras que leer. Saludos.
PD: por aquellos que descreen de los escritores que piensan y viven en cuentos y poemas, por aquellos que ríen o se mofan de alguna manera de los que intentan trazar su existencia entre las hojas de un libro que viven la vida eterna de los mundos posibles, no hay nada que hacer. Sin embargo si hay algo (o mucho) que decir y algo (o mucho) que escuchar. Pero sólo, si como dijo la Musa a Hesíodo en Diálogos con Leucó, se sabe escuchar...
RE: Yo he venido aquí a hablar de mi libro