Sigo insistiendo; Que bonito es entender, hace algún tiempo recibiría la exaltante noticia de que iba a convertirme en papá. Debo confesar que al principio hubo mas conmoción que emoción en mí, porque me invadían tantos miedos que no supe enfrentar la situación con júbilo como normalmente lo haría un hombre responsable, independiente y enamorado. Me seguían invadiendo aún más los miedos estaba latente el terrible temor de contárselo a mis padres y de no contar ese apoyo que tanto necesitaba en un momento donde mis miedos me tenían navegando como en un barco a la deriva, con las velas izadas y dejándose llevar por el viento y la marea.
¿Y ahora qué hago? Me preguntaba una y otra, y otra vez a mi mismo… Sin sospechar que el amor que sentiría por ti se transformaría en mi mayor consejero, en mis más positiva influencia y en el guía que haría de mi un hombre nuevo. ¡Qué bonito es entender!
Empecé a perseguir y buscar mis sueños gracias a ti, a buscar el triunfo por ti, porque mis ganas de no fallarte me llenaron de fortaleza para no desmayar en mis intentos y fue allí cuando descubrí que a mi embarcación le faltabas tú cómo motor para poder viajar lejos hasta cualquier puerto o tierra firme y que tu llegada no podía ser otra cosa que la mayor bendición que Dios me estaba imponiendo. ¿Qué habría sido de mis sueños y ganas de triunfar sin ti? Esa si es una pregunta verdaderamente atemorizante, ¡Ay qué bonito es entender!
Mi esencia no estaría ni acercándose a sentirse completa, sin ti. Espero que hoy vivas con mucha alegría y ocurrencias infantiles, para mi es uno de los días más felices de mi vida, porque te veo sonreír, rayar las paredes y cuadernos aprendiendo a escribir, sana y muy inteligente y sobre todo a mi lado en la distancia. Eres lo máximo mi Cris, te amo tanto que no me preocupa saber que nunca lo entenderás, hasta que te toque a ti ser mamá (Ojo todo tiene su tiempo) Y sigo insistiendo; Que bonito es entender…
Foto: Tomada desde mi Teléfono Iphone 5s