Filosofando de la culpa con un aire poético…
Hace poco reflexionaba en relación al saber algo o no saberlo, y que un amigo mencionó que, “
la ignorancia es felicidad
”, particularmente dudo que el no saber algo preceda a que estés “feliz
”, a raíz de ese hecho, surgen las siguientes letras:
Remontando a una historia conocida por muchos, en la que Dios creó al hombre (en este caso Adán) y luego creó a la mujer (en este caso a Eva).
Dando como única instrucción a Adán que no probasen el fruto prohibido.
Ambos permanecían desnudos uno al lado del otro, luego, como ya conocemos, Eva fue “tentada” por la serpiente a consumir el fruto prohibido, acción y responsabilidad compartida con Adán…
Quienes al consumirlo y notar que “están desnudos”, se cubren rápidamente con hojas del Edén, al solo pasar algunos minutos Dios se acerca y les pregunta que hacen cubiertos, en respuesta, dicen que estaban desnudos, les pregunta entonces Dios...
¿Cómo saben eso?
Al conocer lo sucedido les desterró del Edén…