Las líneas eróticas especializadas también llamadas teléfonos eróticos, son un servicio especializado para la atención de adultos en su mayor parte hombres, los cuales al realizar una llamada telefónica a líneas donde ofertan dichos servicios solicitaran la atención de una o varias mujeres con las cuales mantendrá sexo virtual a través del teléfono, el objetivo es obtener una estimulación sexual auditiva plena y sin restricciones que les permita obtener placer a través de la masturbación, con el advenimiento de la telefonía inalámbrica han surgido nuevas variantes del teléfono erótico, tales como el intercambio de mensajes escritos y multimedia.
Las personas que laboran como prestadores del servicio por lo general son personas con voces muy sensuales, con gran experiencia en temas sexuales y sin tabúes que limiten la complacencia de cualquier tipo de fantasía solicitada por el cliente, ya que muchas veces las fantasías o deseos sexuales de los clientes chocan contra los convencionalismos sociales y morales de la sociedad actual. Lo que si deben considerar los usuarios del servicio de teléfono erótico antes de utilizar estos servicios son las normativas existentes en sus respectivos países en cuanto a acceso del servicio y tarifas que aplican por tiempo de conexión, esto con la finalidad de evitar sufrir sustos y disgustos posteriores al uso del teléfono erótico sobre todo en cuanto a montos de la factura telefónica. La sexualidad humana es amplia y abierta a la experimentación, siempre pensando en que no resulte lesionado ni física ni emocionalmente ninguno de los participantes, es por esto que el teléfono erótico resulta en una práctica sexual sana, libre de riesgos emocionales y físicos para sus participantes y hasta cierto punto liberadora de sentimientos y deseos que de otra forma resultaría imposible de aflorar y liberar de la mente de quien los posee.
Siempre que exista salud mental en las personas que buscan este tipo de satisfacción sexual no habrá impedimentos para su existencia y uso por parte de adultos responsables. Debemos siempre tomar las previsiones necesarias para que niños y adolescentes guiados por su curiosidad accedan este tipo de servicios, ya que su madurez emocional y sexual aún no está claramente establecida, aparte de las leyes que los protege en cuanto a estos temas.