“Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. 2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. 3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. 5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.6 El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis, y os será hecho. 8 En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. 9 Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. 10 Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mí amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. 11 Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido”
Juan 15:1-11
Dios Padre, corta del Señor toda rama que no produce fruto y poda las ramas que sí dan fruto, para que den más fruto. Según el verso 7 si permanecemos en el Señor las oraciones van a ser contestadas. El tema central de Juan 15 es “la comunión con Jesús”. El Señor espera que sus discípulos estén arraigados, unidos a Él y promete grandes bendiciones para aquellos que lo hagan.
Primera gran bendición: Vida fructífera.
El V5 dice que cualquiera que permanece en el Señor producirá gran cantidad de frutos, pero separados de Él nadie puede hacer nada. Preste atención en palabras cómo “cualquiera y nadie”. Cualquiera que permanezca en el Señor llevará frutos en abundancia. La promesa de Jesús no está destinada a líderes o pastores o a aquel que tiene un título universitario ni siquiera para aquellos que ostentan dones extraordinarios. Jesús promete frutos extraordinarios para cualquiera que permanezca en Él. Rom 7:4 dice algo parecido,
“Asi también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos mucho fruto para Dios”.
La palabra “fruto” no debe ser confundida con actividad. Porque la carne no tiene ningún problema en hacer cosas para Dios, en lo que sí tiene problemas es en sujetarse a Dios. Hacer cosas para Dios sin antes haber estado con Dios a solas, en lo secreto, es un servicio en la carne que Dios no acepta ni bendice.
Servir en independencia de Dios, como hacemos la mayoría, hacer cosas para Dios pero desconectados de Él, desconectados de la fuente de vida que es Cristo Jesús, es un servicio que nace en la carne y que Dios no acepta. Por eso Jesús dijo que nadie puede dar frutos si no está unido a Él. No importa que sea el pastor, no importa que tenga a cargo mil iglesias, no importa que salga en la TV, no importa que sea un líder internacional. Nadie que esté desconectado a Jesús puede llevar fruto.
Hermano, la puerta no se abre teniendo títulos o exponiendo cargos eclesiásticos. Los contactos no sirven, las cartas de recomendación son basura, si nosotros confiamos en todo eso para ser promocionados por Dios. La única credencial válida para llevar una vida de abundancia en frutos para Dios es ser conocido por Dios, es ser conocido por Jesús. Y para ser conocidos por Él, tenemos que pasar tiempo con Él. Como verá todo apunta a la relación intina con Dios, en el lugar secreto. Si ud es conocido por Dios llevará abundancia de fruto. Enciérrese con Jesús y verá como su vida se transforma en una bendición para la humanidad.
El Señor aclaró perfectamente que el Padre es el labrador. Y que el trabajo del labrador es “cortar” y “podar”, y no es lo mismo. Él dijo que corta, separa. Nos cuesta creer lo que Jesús dice, que es el Padre y no el diablo quien separa de Cristo a toda persona que no produce frutos. Juan 15: 1-2 dice:
“Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. 2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto”.
Nos cuesta creer que sea Dios y no el diablo quien nos separe de Cristo, pero eso es lo que dice Jesús. Escuche, cuando una rama es podada sigue injertadas al árbol. Pero cuando una rama es cortada, ya no está injertada al árbol. Jesús dice que el trabajo del Padre es cortar toda rama que no produce fruto. La rama es cortada, es separada del árbol. Todo creyente que no da fruto es separado de Jesús por parte del Padre, que es el labrador. Pero poda la que sí da fruto, para que dé más fruto.
El que sea Dios y no el diablo el que separa al que no da fruto, es un atentado contra la teología que nos han sembrado en nuestros corazones.
Juan 15:6 dice, El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden”.
Es el Padre, el labrador, que separa de mí toda rama que no da fruto, toda rama que no da fruto es considerada una rama inútil, se seca y es llevada al fuego. No hay demasiadas opciones, o hay fruto o hay fuego. Escuche, su vida, la mía ¿Esta para ser cortada o para ser podada? Alguien puede decir ¿Cuánto tiempo tolerará Dios una vida sin fruto hasta que la corte? ¿Alguien sabe decirlo? El Señor dijo que la rama que no produce fruto va a ser cortada, separada de Él. Es muy difícil de creer esto, pero ¿Qué Biblia estábamos leyendo?
¿Por qué no podemos creer que es Dios es el que nos separa de Jesús si no damos fruto? Porque, generalmente, percibimos a Dios como a un abuelito cariñoso e indulgente cuya única obligación es mimarnos y bendecirnos.
Imaginamos a Dios como a alguien que disimula nuestro pecado, que los deja pasar y que lo único que tiene en cuenta son nuestros mejores esfuerzos. No existe un Dios así hermano, por lo menos en la Biblia. Es cierto que Dios es amor, es compasivo, es tierno, claro que lo es. Pero también es Santo y la Biblia dice que Él visita con castigo el pecado, juzga el pecado.
Jehová, tardo para la ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelión, aunque de ningún modo tendrá por inocente al culpable; que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos.
(Núm 14:18).
No es un Dios indulgente que hace la vista gorda a lo que nosotros hacemos, Él visita el pecado con juicio. Y si Jesús dijo que El Padre es un labrador que tiene una cierra en la mano para cortar, más vale que empecemos por creerle.
¿Fruto o fuego? ¿Le empiezan a temblar las piernas? Gloria al Señor. ¿Estamos para ser cortados o estamos para ser podados? Si todavía no hemos sido cortados, hermano, sólo es por la pura Misericordia y la Gracia de nuestro Señor. Si la esterilidad hace que el Padre nos separe de Cristo y que nuestra vida sea arrojada al fuego, se seca y se quema, entonces tenemos que averiguar ¿Qué clase de fruto es el que Dios espera de nosotros?
Dice pablo en Gal 5:22-23 .
“Más el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley”.
El mismo Pablo en Fil 1:10-11 dice.
“para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo, 11 llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios”.
Fíjese que cosa curiosa, Pablo dice que llevar frutos le da gloria y alabanza a Dios. Y Jesús dice lo mismo, Juan 15:8: En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. Mucho fruto, mucha gloria.
A través de esta palabra nos está siendo revelado el cómo agradar más a Dios. Jesús dijo: “Mucho fruto, mucha gloria”.
¿Qué es esto de “fruto”? Porque se nos ha hecho creer que fruto es sinónimo de éxito, de prosperidad, de progreso y de mucha actividad. En realidad llevar fruto tiene que ver más con el desarrollo de una vida parecida a la de Cristo, que con una vida repleta de actividades y logros humanos. Fruto es parecer cada vez más a Cristo, tener el carácter que Cristo tenia. Y para ser cada vez más parecido a Cristo tendremos que pasar más tiempo con Él y para pasar más tiempo con Él vamos a tener que ir más a lo secreto. Cómo se dará cuenta, todo se reduce a nuestra relación íntima con Dios en el lugar secreto. No descuidar nuestra relación íntima con Dios en la carpa del encuentro.
El diablo anda de ronda ¿buscando devorar su economía? No. ¿Buscando devorar su matrimonio? No. ¿Buscando devorara sus hijos? No. El diablo anda de ronda buscando devorar su vida espiritual, porque él sabe que si logra meter una separación, como lo hizo con Adán y Eva, y debilitar su vida espiritual, todas sus cosas se vendrán abajo. Sus hijos, su familia, su vida, su ministerio, su matrimonio, su economía, su futuro, todo se vendrá a pique.
El diablo no vino a Eva a hablarle mal de su esposo, vino a hablarle mal de Dios. Tenemos que aprender que el diablo busca su vida espiritual. A capa y espada no descuidar y defender nuestra vida espiritual. Porque de allí fluye todo, todo se levanta o todo se viene abajo, en la carpa del encuentro, el lugar secreto. No se sale del pozo de cualquier manera. En cualquier pozo que ud esté; en el pozo depresivo, en el de las adicciones, en el financiero, en el de crisis matrimonial, no se sale de cualquier manera. Basta de gastar tiempo, energía y dinero con las cosas que prometen sacarnos del pozo, no se sale del pozo si no resucita, primero, su vida espiritual, su relación con Dios. Esa es la clave. Llevar fruto tiene que ver con desarrollar una vida parecida a la de Cristo
Segunda gran bendición, oraciones contestadas
Nosotros que andamos detrás del secreto mágico para que Dios conteste nuestras oraciones. El secreto está, no es mágico, y consiste en desarrollar una relación profunda con el Señor, Él lo prometió. Juan 15:7
“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis, y os será hecho”.
No hay una magia ni secretos espirituales.
A veces mencionamos el nombre de Jesús como si fuera la panacea. Pero el nombre de Jesús le sirve siempre que esté unido a Él. El ayuno le ayuda, siempre que no lo haga como una mera dieta y todas las disciplinas espirituales ayudan si tenemos en cuenta que no son un fin en sí mismo sino un medio para desarrollar una relación profunda con el Señor. Y cuando eso sucede, nuestras oraciones comienzan a ser contestadas.
Ahora bien, tenemos que tener mucho cuidado, porque podemos creer que estamos en Cristo cuando en realidad no lo estamos. Hay personas que creen que permanecen y están en Cristo porque vienen a la iglesia o porque han confesado alguna vez, con sus labios, que Jesús es el Señor y que Él perdonó sus pecados. Y dicha persona dice, “yo estoy en Cristo” y cree que siempre la rama va a estar injertada en el árbol, simplemente porque un día confesó que Jesucristo es el Señor y porque viene a la iglesia.
¿Qué significa permanecer en Cristo? Dejemos que Cristo nos conteste, no inventemos nada. Dice Juan 15:10 .
Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mí amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor”.
Es decir entonces, que permanecer en Cristo tiene que ver con llevar frutos y obedecer todos sus mandamientos. Dice “todos” no algunos. En esto somos campeones, creemos que podemos ignorar algunos de los mandamientos que no nos convienen, que no nos gustan, que creemos que no hacen la diferencia y creemos que nuestra relación con Dios no se va a ver afectada.
Para Cristo, permanecer implicó obedecer todos los mandamientos del Padre, ¿Por qué para nosotros sería diferente? Dice que Él obedeció todos los mandamientos y permaneció en el Padre y Él espera que nosotros obedezcamos para permanecer en Él. Es decir que permanecer tiene que ver con llevar fruto, una vida parecida a la de Cristo, y obedecer todos sus mandamientos.
La obediencia tiene mala fama, aun entre los cristianos. Sin embargo Jesús tuvo que obedecer todos los mandamientos y a ello llamó “permanecer”. No existe un mandamiento que se más importante que otro. Congregarnos es tan importante cómo orar y ayunar es tan importante como no mentir. Hay gente que piensa que venir a la iglesia está bien, pero eso de ayunar no hace a la diferencia. Escuche, no se trata de lo que ud cree ni de lo que yo digo, se trata de lo que dice el Señor. Si la Biblia, el Señor, nos manda a ayunar, ¿Quiénes somos nosotros para creer que no hace la diferencia?
¿Quiénes somos nosotros para creer que si ignoramos ese mandamiento vamos a seguir teniendo relación con Dios? ¿Alguien lo puede explicar? Obedecer todos los mandamientos, para Jesús, significa permanecer.
Tercera gran bendición, disfrutar de un abundante gozo
Juan 15:11 dice
“Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido”.
Pedro aclara que clase de gozo vamos a tener, 1ªPed 1:8 dice que a Jesucristo
“a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable (que no se puede explicar) y glorioso”.
Un gozo profundo, glorioso e indescriptible. ¿Es esa la clase de gozo que estamos teniendo? Si la respuesta es “no”, ya sabemos dónde está el problema. No es en Dios sino en nuestra relación con Él, en que no estamos desarrollando una relación íntima, profunda de amistad con el Señor. Sino, tendríamos este tipo de gozo.
¿Por qué hacer negocios con satanás comprando productos adulterados para satisfacer nuestro deseo de felicidad? ¡¡¡Qué mentiroso que es el diablo!!! El diablo nos hace creer que la felicidad la vamos a obtener teniendo cosas. Nos miente descaradamente. Para unos la mentira es la pareja, para otros será los hijos, para otros será el auto, el yate, las vacaciones, el aumento de sueldo, lo que sea. Pero siempre el diablo le dice que va a tener felicidad, que va a estar pleno y mejor, si tiene eso, que ahora no tiene. Porque siempre la felicidad está, según el diablo, en lo que no tenemos.
Ahí lo tiene a la muchacha y al muchacho, bajoneados, deprimidos tirados debajo de la cama, porque el diablo le ha hecho creer que le falta una pareja para ser feliz. Ahí tiene a los matrimonios, tienen una pareja pero no son felices del todo. Entonces el diablo les hace creer que les hacen falta hijos para ser feliz, entonces se pasan la vida sin vivir, porque el diablo les ha convencido de que les falta un hijo para estar completo y feliz. ¿Compró esa basura? Entonces la pagó muy cara. Ahí están los que viven de un sueldo en relación de dependencia. Han aceptado la mentira del diablo que les muestra que las personas que trabajan independientemente, son más felices. Y les dice, cuando tengas un título, cuando se reciba de algo y trabaje independientemente, allí está el gozo. Entonces esa gente está allí sin vivir, hipotecando su familia, a Dios.
Hipoteca su futuro, tratando de buscar un buen pasar económico porque cree que ahí, en lo que le falta, está la felicidad. ¿Compró esa mentira? La pagó muy cara. Dice Juan 15:7 y 11 .
Si permanecéis en mí… 11…vuestro gozo sea cumplido”.
¿Cuándo va a llegar el día en que le creamos Jesús y dejemos de comprar el en Shopping de la mentira?
Estamos como Eva, el Señor les dijo “si comen de esto van a morir” y la serpiente ¿Qué dijo? No es verdad, no van a morir. Jesús dice si permanecen en mí van a desbordar de gozo. El diablo dice, no es verdad tenés que tener una pareja, tenés que tener hijos, tenés que tener auto 0km, tenés que tener vacaciones, tenés que lograr la independencia. Jesús dice que si permanecemos en Él tendremos plenitud de gozo y el diablo nos dice que la felicidad, la alegría la obtendremos teniendo algo que nos falta. ¿Cuándo vamos a creerle a Jesús y dejemos de creerle al diablo? El diablo siempre le apunta algo que ud no tiene.
El mundo es cómo un gran shopping gerenciado por el infierno. Recuerde que el único propósito del diablo no es robar su matrimonio. Anda de ronda buscando devorar su vida espiritual, porque él sabe que si pone una división en su relación con Dios, su matrimonio y todo lo suyo, se viene para abajo. Y si no lo cree, pregunte a David o a Adán y Eva. El propósito del diablo es alejarnos de Dios y nos ofrece productos que prometen saciar nuestra sed de felicidad. Pero esos productos son nocivos para nuestra vida espiritual. Son como aquellos artículos promocionados como saludables, pero cuando lee la lista de ingredientes detrás, se da cuenta que no son saludables en nada, pero en el frente del paquete tiene un título muy llamativo que promete llenar su cuerpo de energía y vitalidad.
Así de engañoso es el marketing de hoy en día. Ud entra a un lugar que dice “almacén saludable” o algo por el estilo. Entonces ud cree que lo que está adentro es natural y que le va a hacer bien para el cuerpo. Pero hay una mezcla, hay algunos productos que son buenos, pero la mayoría no lo son. Y ¿Cómo hace para identificarlos en las góndolas donde todo es bonito, con etiquetas hermosas? Juegan con los colores y con las letras. Así nos engaña el diablo, nos lleva al shopping de la mentira y nos pasea por las góndolas y nos dice: la fiesta, la música, la pornografía, el cigarrillo, promete que vamos a salir del pozo y promete la felicidad, pero todo eso es nocivo para nuestra vida. Estamos comprando un engaño.
¿Cuándo va a ser el día en que aceptemos que Jesús dijo los que permanecen en mí desbordarán de gozo?
Hermano amado, no le hace falta nada, simplemente creer que en Dios está el gozo y la felicidad, el gozo que necesita para su vida y para su familia, honremos a Dios hermano. Basta de creerle al diablo, de comprar en el shopping de la mentira, basta de comprar los artículos en la góndola que son nocivos para nuestra vida espiritual. Jesús dijo “si permanecen en mí, llevaran una vida de abundancia de fruto, sus oraciones van a ser contestadas y desbordarán de gozo”. ¿Quién quiere algo más?
¡¡VOLVAMOS A JESÚS, FUENTE DE VIDA ETERNA!!
Amén.
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El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
2 Pedro 3:9 RVR1960
Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia,
Romanos 13:11-13 RVR1960