Lo que hace disfrutable una relación son los intereses comunes; lo que lo hace interesante son las pequeñas diferencias. Todd Ruthman.
Queridos amigos y seguidores, hoy quiero hablarles de un tema que a pesar de ser muy común en las relaciones amorosas, muy poco hablamos o lo tocamos y menos cuando estamos enamorados, pero…
¿Es el amor ciego o no?
Generalmente escuchamos de las personas que hablan de sus experiencias amorosas con respecto a sus fallas o errores cometidos lo siguiente: "nunca ni un detalle de amor”, "jamás me dijo que me amaba, en cambio yo sí”. Por el contrario, casi nunca escucharemos que dirán: “la culpa fue mía, voy a cambiar”. Esto quiere decir que en una relación muy pocas son las personas que admiten ser responsables por tener o haber tenido una relación fallida, lo cual sirve para enmendar y reparar el daño cometido y de esta manera mejorar su relación.
Las personas que cultivan esta culpa, practican la compasión, un valor tan en decadencia como imprescindible para amar. La persona que asume su parte protagonista en los conflictos o crisis afectivas, reconoce que también tiene parte de manías básicas, es decir un factor o argumento que se repite continuamente y rompe la relación con la otra persona o ese círculo armonioso en la relación. Esas manías suelen generar sentimientos tales como la ira, la decepción, la tristeza, la melancolía, entre otras. Por ejemplo:
- "Se quería aprovechar de mi”
Rabia - "Solo le interesaba por mi dinero” Humillación
- "Como todos, me ha decepcionado" Tristeza
Esto conlleva a una variedad de sentimientos que a su vez causa un círculo vicioso en la relación: odio, vació, venganza, tristeza, entre otras.
Entonces… ¿Es el amor ciego?
¡Pues no! Que se haga el ciego es otra cosa.
Se deben identificar los argumentos erróneos y reconocer nuestras culpas, evitando así ciertos sentimientos que afectan las relaciones amorosas, que conllevan a la decepción o a la ira, y así poder lograr el objetivo que se busca de ambas partes de la relación, que quieren lo mismo: amarse y ser feliz.