Cuando termine la vida te arrepentirás más de todas esas cosas que nunca hiciste, que de las que hiciste mal.
Aquí estoy cansado, tanto física y mentalmente porque quizás no me debí haber acostado tarde anoche por estar frente a la computadora viendo televisión, pero era necesario. Quizás también me acosté tarde por ir a esa fiesta donde baile, bebí y eche bastante broma, quizás debía haber traído algo de torta a la casa para compartir, pero me lo comí ¡estaba quisimo!
Quizás no debía haber bebido tanto, pero nos divertimos bastante.
¿Qué nos limita hacer todas esas cosas? Los límites debemos ponerlos nosotros mismos.
Tu, que estás leyendo justo en este momento y quizás ni te conozca, te puedo decir que te arriesgues, da el paso y luego arrepiente quizás en un futuro de todas esas tonterías que hiciste a veces es necesario ser impaciente.
Puede que en unos años estés sentado mirando el paisaje mientras piensas o conversas con alguien a tu lado y digas menos mal que hice aquella tontería, aquella vez y así fue como te conocí.
O simplemente tal vez NO.