Nunca te avergüences de las cicatrices que la vida te ha dejado.Una cicatriz es el tatuaje del triunfo del cual tenemos que estar orgullosos; lo que no debemos permitir es que esa cicatriz nos convierta en su rehén, que llene la vida de miedos...siempre hay que tener claro que las cicatrices desaparecen o se transforman, el punto está en ver tus cicatrices como un signo de fortaleza y no de dolor.
Rumi dijo una vez: "La herida es el lugar donde la luz entra".