Actualmente, el mundo enfrenta especiales circunstancias desde el ámbito económico, político, social y ambiental, que derivan de modelos ortodoxos que han conducido a guerras y estallidos sociales, es por ello que en el presente post, se abordan aspectos puntuales de dos fenómenos que han ejercido efectos significativos para la especie humana en el planeta tierra.
Uno de los tópicos que se resaltan, son los patrones modernos del desarrollo globalizado, los cuales han generado problemas de degradación ambiental, tales como contaminación por agroquímicos, erosión e infertilidad de los suelos, agotamiento y despilfarro de las aguas y pérdida de la diversidad; situación que conlleva a imponer de alguna manera, fuertes retos que generen nuevos modos de pensar y actuar, en búsqueda de una sociedad más justa y equilibrada.
En ese sentido, los países están atravesando problemas relacionados con la pobreza y el deterioro de los recursos naturales, los cuales han sido generado por patrones inapropiados de desarrollo, que han llevado a un afanoso endeudamiento de los países, a una globalización política - cultural, y a relaciones comerciales y financieras causantes de negativos impactos sociales y ambientales. La Globalización busca imponer los intereses económicos de quien la impulsa, tanto sobre los demás intereses económicos no predominantes, como sobre las diferentes situaciones sociales y ambientales, que quedan, de esta manera, subordinadas a la economía capitalista neoliberal.
De estos impactos, la contaminación es el aspecto que se ha estudiado más detalladamente, ya que además genera un fuerte agotamiento de los recursos naturales, especialmente los no renovables, afectando fuertemente los ecosistemas, al generar desequilibrio y extinción de muchas formas de vida por la modificación de su hábitat natural, ocasionando un colapso que arrastraría con el sistema social, que depende de este recurso para sus subsistencia. Además genera graves efectos sobre el proceso de desarrollo, al comprometer los recursos a largo plazo.
A la problemática planteada, se le suma, además, el incremento de la población, con ello acrecientan los problemas, ya que la lucha por los recursos se hace cada vez más intensa, el modelo globalizado ha generado una economía basada en el consumismo de productos cuya obsolescencia programada obliga a la humanidad a crear adicción y dependencia, mientras que las empresas en búsqueda de una producción lineal solo persiguen como objetivo mantener un ciclo económico que les permita permanecer en el mercado.
Al respecto, la introducción del concepto de sostenibilidad ha sido un tema muy polémico, y a la vez ha comenzado a ser el paradigma de la sociedad moderna. En todas las esferas del desarrollo social se debate acerca de su sostenibilidad y ha llegado a ser tópico de reflexión en todos los círculos científicos y ha trascendido ya todas las esferas productivas y no productivas.
Por ejemplo, en el tópico de la ecología sostenibilidad “es la tendencia de los ecosistemas a la estabilidad, al equilibrio dinámico, basado en la independencia y complementación de formas vivas diversificadas” (Monzote, 2000). De acuerdo con Vandana Shiva (1995), hay dos significados claramente diferenciados de sostenibilidad. El significado real se refiere a la sostenibilidad de la naturaleza y de la población. La naturaleza es soporte de nuestra vida y subsistencia. Sostener la naturaleza implica mantener la integridad de los procesos naturales, ciclos y ritmos.
En el mismo orden, hay un segundo tipo de sostenibilidad, que se refiere al mercado, el cual comprende sostener el suministro de materias primas para la producción industrial y el consumo global a largo plazo; en este significado, el mercado crece en tanto que los suelos y comunidades rurales se empobrecen, siendo esta la definición convencional de “conservación”, que busca rendimientos sostenidos de materias primas para el desarrollo (Vandana Shiva, 1995).
Amigos steemistas, en definitiva el desarrollo sustentable es una oportunidad para la vida, en el que se propone un intercambio de ideas para el desarrollo de modelos de recuperación ambiental en diversas actividades, considerando evidentemente las particularidades del entorno, ya que la globalización no permite detenerse en las características propias de la naturaleza. El planeta pide a gritos un cambio en la sociedad tan contaminada, en el que implique adecuar modelos culturales, sociales, políticos, económicos y productivos, que sean más amigables con el ambiente y que permitan una vida sana y una mente equilibrada.
¡Espero sea de su agrado!. Hasta el próximo post.