Hola amigos de Hive
Anoche la lluvia nos sorprendió en la ciudad de Maracay, donde vivo y se hizo sentir, un aguacero fuerte con mucha brisa y relámpagos, las ramas de los árboles se movían en la dirección de la brisa para no quebrarse, la gente en la calle haciendo cola para echar gasolina se refugiaron en sus automóviles. El agua corría por las calles que se inundaron rápidamente. En algunos sectores de la ciudad se cortó la electricidad. Yo me sentí muy feliz, me encanta la lluvia y la había esperado por mucho tiempo.
Esta mañana amaneció lloviendo. Después de cinco meses de sequía con un calor bochornoso, por fin llegaron las esperadas lluvias.
Me fui a caminar por una avenida que lleva desde Maracay hasta El Limón y estuve observando y por supuesto fotografiando lo que me llamaba la atención, montañas hermosas que sufrieron las quemas casi diarias de estos últimos meses ante la mirada quizás impasible de muchas personas y a pesar de los esfuerzos de los grupos de bomberos forestales voluntarios que aun cuando no cuentan con los implementos y el apoyo necesario se internaban en la montaña, exponiendo sus vidas sin temor al peligroso fuego que la consumía, héroes poco reconocidos pero grandes en corazón y valentía.
Los efectos de los incendios se notan en su capa vegetal ennegrecida y con restos de vegetación que aún es capaz de soportar los estragos del fuego. Al fondo de estas colinas, la montaña azul, se observa cubierta de nubes y de neblina, como debe ser en época de lluvias y manteniendo la selva nublada que en ella habita .
La lluvia se hizo más fuerte y no tuve otra alternativa que resguárdeme de ella, ya mojada esperé con paciencia a que escampara un poco para continuar mi caminata ya de regreso a Maracay.
El agua que corría por las calles, las personas tapándose de la lluvia, los canales llenos de agua, los colores brillantes de los árboles y el canto de los pájaros, son las sensaciones visuales y auditivas de un dia lluvioso. Un cambio total de ambiente porque ella trae consigo frescor y la limpieza del aire contaminado con tanto humo.
En mi camino de regreso pasé por la Escuela de Chocolateria que se encuentra cerrada debido a la cuarentena
La lluvia es vida, es renacer, es un nuevo ciclo que trae consigo la reproducción de muchas especies. En el campo venezolano los productores agrícolas la estaban esperando con mucha urgencia, los cultivos no producen el alimento necesario si no hay agua. Y es que ella es una bendición y ojala el inicio de este nuevo ciclo traiga con él el renacimiento de nuestro país, Dios quiera que así sea.
Las fotografias fueron tomadas por mi con un teléfono Samsung Fame lite modelo GT-S6790L
Un abrazo y mucho ánimo. Arriba corazones