Pero la risa debe ser espontanea, no se puede forzar. Ya mencioné que se debe tener cuidado de no herir a la otra persona. Evitar que se sienta humillada o menospreciada por alguna burla.
En lo personal, además me encanta jugar con las cosquillas ajenas. Me gusta tomar a mis parejas y comenzar a buscar sus puntos débiles.
Si usted sabe leer en su pareja cuando bromear o cuando hacer cosquillas, sin pasarse de la raya, podrá disfrutar de una relación placentera con hermosos matices más allá del básico in and out del sexo.
¿Y ustedes que piensan al respecto?