Si Emily Brontë pudiese alardear de algo en la actualidad respecto a su célebre obra Cumbres borrascosas, es del escenario a cual nos transporta en ella, teniendo de protagonista sentimientos intensos como el amor, y el odio dentro del contexto de la venganza.
Ambientada en el condado de Yorkshire, situado al norte de Inglaterra y deslumbrante por sus páramos, Cumbres borrascosas es una historia bien desarrollada y narrada en primera persona de la mano de dos personajes secundarios. Comenzando por Lockwood, quien alquila la Granja de Los Tordos con la intención de comprar la propiedad en un futuro, y tras hospedarse se aproxima a la estancia vecina (cuyo nombre es el homónimo de la obra) en cual habita su arrendatario con intención de conocerle.
De esta forma el lector se topa con Heathcliff, un ser huraño, solitario y misterioso, de quien se conoce su pasado gracias a Nelly Dean, el ama de llaves residente en la Granja de Los Tordos. El protagonismo de la Sra. Dean pasa desapercibido dentro de la trama pero no por ello deja de ser relevante, este personaje es quien narra a Lockwood de principio a fin la trágica historia concerniente a las familias Linton y Earnshaw, contando como abreboca la llegada de Heathcliff a Cumbres borrascosas en brazos del Sr. Earnshaw y la introducción del mismo en tan peculiar seno familiar.
A partir de entonces el lector acude al parto del amor existente entre Heathcliff y Catherine Earnshaw, el cual pasa de ser una inocente criatura a un monstruoso ser indómito cargado de los sentimientos más puros y desgarradores, coexistentes dentro de dos almas salvajes y apasionadas. Un romance lleno de momentos tempestuosos por tratarse de una relación casi sadomasoquista, en donde, a diferencia de la actualidad, el disfrute y maltrato va más allá de lo carnal trascendiendo hasta lo espiritual.
Catalogada como un clásico de la literatura universal por la excelsa gama de personajes con las que deleita Emily a quien se da el gusto de leerla, junto a una atmósfera oscura y a veces gótica y fantasmagórica, en cual no existe el más mínimo espacio para el humor por transmitir desolación, soledad y el más lóbrego de los rencores proveniente de quienes protagonizan la historia; esta inmortal novela es sin duda un platillo a degustar para quienes disfrutan de una lectura densa y prolongada, cuya recompensa reposa en el saberse espectador de tan magnánimo relato.
Datos relevantes sobre la autora y su obra:
Publicada en 1847 bajo el seudónimo masculino de Ellis Bell, Wuthering Heights; o Cumbres borrascosas tal cual fue traducida a la lengua castellana en 1921 por el autor de la primera versión, Cipriano de Montoliú; es la obra más importante de Emily Brontë.
Esta escritora que lamentablemente no llegó a disfrutar del éxito de su novela, nació el 30 de julio de 1818 en la aldea de Thornton, perteneciente al condado de Yorkshire, siendo la quinta de seis hijos (María, Elizabeth, Charlotte, Patrick, Emily y Anne) que tuvo el matrimonio Brontë.
El 25 de febrero de 1820, la familia se muda a Haworth, una inhóspita aldea de Yorkshire cuyos extensos páramos eran castigados durante todo el año por fuertes lluvias. El nuevo hogar estaba cerca de un cementerio, lo cual hacía del paisaje un cuadro tétrico, que serviría de inspiración para Emily y sus dos hermanas Anne y Charlotte, quienes luego darían a conocerse como escritoras.
La temporada siguiente del traslado, María Brontë, la madre de Emily, fallece a los treinta y nueve años de edad, el 15 de septiembre. Un desafortunado evento que en 1825 se repetiría, llevándose consigo a las dos hermanas mayores. María, el 6 de mayo, muere con tan solo doce años. Elizabeth, siendo un año menor, sufre el mismo destino el 15 de junio. Un golpe contundente tras otro por el cual Charlotte se ve obligada a asumir las nuevas responsabilidades.
El padre de Emily quien se había convertido en reverendo de Haworth, impedía a sus hijos lujo alguno, llegando incluso a serrar el respaldar de las sillas para que no se acostumbraran a vanas comodidades. También, descargaba de vez en cuando su revolver en el patio para calmar sus nervios, algo mal visto por sus vecinos. Sin embargo, los educaba bien al tratarlos siempre como personas mayores, hablándoles de política y haciendo que leyeran el periódico en voz alta.
Cabe resaltar que las niñas duraban poco en algún colegio, en especial Emily, cuyo carácter taciturno le hacía encerrarse cada vez más en si misma. Tras la muerte de la madre, varias damas se hicieron cargo del cuidado de la casa pero no siempre se sentían cómodas, puesto que algunas se trastornaron hasta el punto de sentir terror por vivir tan cerca del cementerio, debido a las circundantes historias de fantasmas.
En 1832, Charlotte y Emily toman clases de dibujo sin lograr progresar. Patrick, el preferido y único hijo varón del reverendo, comienza a emborracharse derrochando el talento que le había adjudicado su familia. En los años venideros ambas hermanas llegan a trabajar como maestras de diferentes escuelas y localidades, mientras la pequeña Anne continuaba educándose. Sin embargo, para Emily resulta insoportable el trabajo y lo abandona. Opta luego por ocupar el puesto de la sirvienta cuando esta sufre un accidente, pasando a hacerse cargo de los quehaceres del hogar. En esa época Emily se divertía paseando por los páramos en compañía de «Keeper», su fiel bulldog.
En 1845, el reverendo está a punto de quedarse ciego y es operado de cataratas. Patrick pierde el empleo que tenía y recurre al opio luego de fracasar en sus intentos pictóricos. En medio de este ambiente ensombrecido, Charlotte descubre una veintena de poemas de Emily. Tras una larga discusión, un año más tarde, Charlotte, Emily y Anne —quien se había revelado como escritora— deciden publicar sus poemas e invierten sus ahorros. En el siglo XIX, las mujeres tenían dificultades con el reconocimiento de su trabajo literario, por lo que las hermanas eligen seudónimos masculinos: Currer (Charlotte), Ellis (Emily) y Anton (Anne) Bell.
A finales de mayo se publica en Londres dicha selección de poemas. Logrando vender solo dos ejemplares.
En 1847 las hermanas no pierden el ánimo y se proponen escribir una novela cada una. Dando vida a El profesor, de Charlotte; Agnes Grey, de Anne, y Cumbres borrascosas, de Emily. Sin obtener éxito alguno en críticas.
El 24 de septiembre de 1848, Patrick fallece de un ataque de delírium trémens. Desde ese día Emily decae y rechaza toda ayuda. Debido a la falta de asistencia médica, muere el 19 de diciembre en manos de la tuberculosis, acabando de cumplir 30 años.
Opinión personal:
Creí necesario hablar sobre la vida de Emily puesto que al comenzar el libro fue lo primero con lo que me topé, mas no le di importancia, solo me enfoqué en leer la novela. Terminada mi lectura y al momento de hacer la reseña, comencé a indagar en Internet sobre ella y todo me pareció muy enrevesado, luego volví a abrir el libro y comprendí el porqué de esta información al principio del mismo.
Osaré a decir que Cumbres borrascosas, más que una novela, es la esencia de esta escritora. La imagen viva de su alma a través de la tinta, inmortalizada. O al menos, eso sentí después de conocer un poco sobre su estilo de vida.
Aclaro que no me he extendido en la reseña para no contar demás a quien pretenda leerla, ni quise hablar sobre sus miles de adaptaciones a la gran pantalla porque ninguna le llega a los talones. Y lo digo habiendo visto solo una de ellas, sin ánimos de ver las otras, puesto que trastocar una historia como esta para que sea bien recibida por un público consumidor de cualquier cosa, es algo con lo que no estoy de acuerdo.
Para concluir, debo decir que me encontraba leyendo algunos de los poemas de Emily por la red y quise traer uno a colación. En él, vi reflejado el tipo de relación que hay entre Heathcliff y Catherine Earnshaw. Espero lo disfruten tanto como yo:
Vendré cuando estés triste
Vendré cuando estés triste,
sola en la oscura habitación;
cuando el loco júbilo del día se desvanezca,
y se disipe la sonriente alegría
de las frías tinieblas de la noche.
Vendré cuando en tu corazón
reine la emoción más pura,
y mi influjo, deslizándose en ti,
haciendo más honda la pena,
helando la alegría,
arrase tu alma.
Oye, esta es la hora,
tu terrible momento.
¿No sientes sobre tu alma
rodar un flujo de raras sensaciones,
anuncio de un poder más fuerte,
heraldos míos?
Referencias:
* Bronte, E. (1984): Cumbres borrascosas. Madrid, España: SARPE.
* Poema extraído de: https://www.revistaarcadia.com/libros/articulo/poemas-emily-bronte-poesia-inglaterra/70292
