Un día decidí que me daba igual encajar o no porque cada vez que encajaba en un sitio no me sentía pertenecer allí. No me sentía pertenecer a ningún lugar o a ninguna persona pero a la misma vez yo pertenecía a todas las personas de mi alrededor sin poder hacer nada para evitarlo.
Antes imaginaba constantemente como sería encajar en algún sitio, recortaba mis ideas, apreteba mis formas, desdibuja mis lineas e intentaba dibujar encima cual disfraz, me rompi, me pegue hasta me hice collage, cada vez me sentía menos yo pero nunca era suficiente para encajar..
Porque al final siempre alguien descubre el engaño y señala con el dedo la pieza sobrante que no pertenece al rompecabezas y no contentos con señalarla la intentan forzar a encajar en el sitio que ahora estiman oportuno.
Hasta que un día decidí que vivir así, no era vida y me harté de piezas, de puzzles, de formas y de juicios. Y me liberé. Me liberé y me prometí que no volvería a intentar enjaular mi alma en formas ni palabras ni a jugar a ser alguien que no soy por intentar ser parte de algo de lo que en realidad no me sentía parte.
Así que cada vez que alguien sujete un aro preguntate, realmente tengo que pasar por el?