Experto en platonismos
Era un niño muy bonito, o al menos eso me hicieron creer, que para los efectos es lo mismo, por lo que siendo o creyéndome guapo, era exitoso con las niñas y popular en la escuela. Todo cambió cuando cumplí los 12 y mi cuerpo se empezó a estirar descontroladamente, mi nariz a crecer como la de pinocho y mi peso a bajar en caída libre. Me puse feo o eso creí, que para los efectos es lo mismo.
Fuente: dailycaller.com
Eso fue devastador para mi autoestima y sumado a problemas en casa, me hicieron un adolescente muy tímido, por lo que los éxitos con las niñas quedaron en el pasado, justamente en la época en que los demás varones al fin empezaban a tener novias.
Fue a partir de allí que me volví experto en amores platónicos, ya que no tenía el menor valor de confesarle mis sentimientos a nadie, así que me conformaba con mirar. La primera que recuerdo (seguramente hubo otras antes, pero no lo recuerdo ahora) es a Claudia. Ella era 4 años mayor que yo y me trataba como a una persona importante; resultado, me enamoré perdidamente. Pero lo último que deseaba era que ella lo supiera, porque entonces su trato especial se iría al demonio. Así que yo era feliz con ser considerado su amigo y con los besitos en el cachete.
A ella la olvidé por Liliana Camacho; estudiamos juntos 3er año. Le hablé solo dos veces en todo el año escolar y una vez ella vino a pedirme prestado un sacapuntas: fue el día más feliz de mi vida. Nunca le dije nada y nunca más supe de ella.
Olvidé a Liliana por Natalia. Éramos amigos desde niños, así que no me atreví a decirle que estaba enamorado porque lo iba a considerar absurdo. A los años y después que ya yo no sentía lo mismo, ella se enamoró de mí. Lo intentamos, pero no funcionó, ya no era mi amor platónico ni de ninguna otra manera.
A los 17 años al fin volví a tener una novia. Ya no estaba feo y recuperé poco a poco la confianza en mí mismo y me dije “no más platón”.
Hasta STEEMIT. Aquí tengo varios amores platónicos, y son todas colombianas. Creo que las colombianas comparten el honor de ser las más bellas del mundo (junto con ustedes ya saben que otro país jejeje). Las nombro a continuación:
: Sería un novio feliz de ella; es una melcocha, me haría sentir como un rey, excepto a la hora de comer, ya que seguramente me traería un arroz con pollo dibujado o de trapo.
Jenny Reina: Es un encanto de niña, lástima que perdió su cuenta de steemit, pero seguimos en contacto. Quiero cruzar la frontera para vacunarnos contra lo platónico.
: Es hermosa y me trata muy bien. Cuando hablamos pierdo la concentración en lo que dice, porque solo la admiro. Lástima que seas ajena.
César: Sí, ya sé que es hombre, pero si es platónico no importa, no habrá sexo.
¡Feliz día del amor!
Fuente: Charles M. Schulz