El último adiós:
Recuerdo nuestra infancia como si hubiese sido ayer. Todas las tardes que pasamos jugando, hablando y divirtiéndonos. Recuerdo cuando solíamos jugar al Xbox, a la Playstation 2, y a otras consolas también. Un mundo de memorias volca en mi cabeza a causa de todos esos días en los que jugamos fútbol, en los que comíamos las empanadas que solía hacer mi abuela para nosotros. Recuerdo cada cumpleaños donde nunca hacía falta el otro y todas las aventuras que tuvimos. Recuerdo cómo nuestra amistad de forjó sutilmente a base de carritos y figuras de acción.
Ahora aquí estoy, un 6 de marzo del año 2018, viéndote partir a otro país en busca de nuevos sueños y en busca de una mejor vida. Espero de corazón que puedas conseguir todo lo que quieres y que nunca te falte la carisma ni la motivación que siempre fue característica en ti. Gracias por haber sido un hermano para mí, y por todos los momentos que compartimos. Desgraciadamente me tocó verte empacar tus maletas e irte, y es algo de lo que siempre hablamos, pero nunca pensé que llegaría este día tan rápido. Solamente espero que hoy no sea nuestro último adiós.
Nosotros (los amigos del edificio) y Gabriel González (el chico del medio). 5/3/2018.