Notas para la mejor
Momentos que la vida nos regala, momentos cargados de felicidad. Momentos en los que piensas que todo es para siempre y aunque los disfrutas y vives al máximo, no tienes plena conciencia de que algún día, esa felicidad se esfumará, dejando un inmenso vacío en tu corazón y sofocándote tan fuerte que a veces sentirás que te quedas sin aliento.
Hoy solo puedo agradecer a Dios, a la vida y al Universo, por la hermosa y bendecida oportunidad de haberme regalado una madre como ella, amorosa, amiga, paciente, protectora, risueña y enamorada tanto de su esposo, como de sus hijos y la vida que le tocó vivir que, si bien en sus inicios fue muy dura y cargada de pobreza, esta mujer luchó muy duro por llegar a ser una excelente profesional, una excelente madre, una excelente esposa y por sobre todas las cosas, una excelente amiga.
Y si bien es cierto que una imagen vale más que mil palabras, con esta foto, esas palabras cobran un sentido profundo, pues desde que ella conoció a papá, siempre tuvo esa sonrisa en su rostro, sonrisa que se fue desvaneciendo cuando papá cerró sus ojitos para siempre, dejándola tan triste que comenzó a enfermarse y poco a poco su vida comenzó a apagarse por igual, hasta el día en que fue a reencontrarse con él.
Gracias por tanto amor, mi negrita bella! ¡Siempre te amaré!
Nota: La foto fue editada solamente en cuanto a su tamaño original (960 x 688)
Ahora: 400 x 286. Por lo demás, no contiene filtros para mejorar la imagen.