Esta es la historia de mi abuelo, quien por rebelarse a la dictadura de Gómez, cayó preso y murió en la cárcel, dejando a mi abuela con apenas 21 años y su hijo de cuatro (mi padre), solos.
Año 1.928.
En La Rotunda con grilletes,
está Antonio, de tobillos encadenado;
ha sido apresado con otros jóvenes
por rebelarse y no ser sumiso.
El tirano Gómez lo apresa y lo retiene,
lo maltrata de mil maneras y lo hace trabajar.
La carretera Trasandina es su cárcel;
está preso, pero no se piensa doblegar.
Malaria, disentería, sarna y sin alimento,
son algunos de sus problemas.
Hacer la carretera es su obligación;
no importan su salud ni su alimentación.
Es parte de su diario predicamento,
es un sufrir que atormenta y desespera;
no tener a su esposa e hijo cerca,
porque se los arrebataron sin miramientos.
Le apartaron de su hermosa familia,
de su joven esposa y de su hijo pequeño.
Esto era lo que más le corroía y dolía,
le robaron la esperanza y todo su sueño.
Frente al tirano lo han de llevar,
pero él se niega arrodillar.
Con gran fuerza se ha rebelado;
con un tiro en el pecho lo han de matar.
¡Prefiero morir a rendir pleitesía
a ese coño e' madre de Gómez!
Exclamó en tono de rebeldía,
levantando su voz por última vez.
Fue su grito entre tanto silencio,
el que reinó en aquellos días;
contado por uno de sus compañeros
qué sobrevivió y prometió que lo contaría.
Agradecimientos especiales a , quien me ayudó en la reconstrucción de esta triste historia familiar.
Fuentes editadas que podrían estar sujetas a derechos de autor:
Portada: Cárcel La Rotunda,
Carretera Trasandina,
Romper cadenas