Rostros hermosos sin nombre,
ciudades con sabor a caricia;
lágrimas con sabor a sal,
recuerdos que llegan y se van.
¿Adónde fueron a parar
esas lágrimas de soledad?
Camino por calles desiertas,
nunca volveré a amar igual.
Con paso lento y aletargado,
mirada fría, carente de emoción,
labios sellados, dolor que oprime,
manos vacías, corazón desgarrado.
Mis zapatos están desgastados
de tanto andar, de tanto buscar;
mi alma se va quedando vacía
buscando lo que no he de encontrar.
Atrapada
del que no quiero escapar,
me
mi alma de dolor se está ahogando.
Fuentes
Únete al proyecto Constelación 
Publicado desde mi blog con SteemPress : https://purrix.timeets.com/2018/09/23/lagrimas-con-sabor-a-sal/