Siento miedo de perderte, de que un día te canses, me aterra que un día te alejes y ese miedo, me hace rechazarte.
Antes de ti, mi vida era sosegada. Y tú, como un torbellino llegaste, derrochando alegría y encanto; llegaste para quedarte.
No pensé en enamorarme de nuevo, duele demasiado... he conocido la gloria, pero también el sufrimiento.
Con tu magnífico sentido del humor, con tus detalles, con tus mensajes matutinos, con tu genuino interés por mi, has llenado de contrastes mis emociones y la confusión me ahoga.
Siento mucho si te he causado daño, siento mucho si te he dado malos momentos, siento mucho si te he herido. Inconscientemente lo hago para que te alejes y te hiero antes de que me hieras tú a mí.
Sombras y nubes oscuras invaden mi mente y nublan mis pensamientos; tengo tanto miedo de quererte, porque no quiero perderte.
Sé que después de cada tormenta, sale el sol... pero también sé que aún hay mucha oscuridad... Eso lo sé...
Fuentes:
Portada Editada, 2da. Imagen