Desde hace ya tiempo atrás se ha venido discutiendo el problema de la contaminación ambiental y del cambio climático, en el mundo científico esta sobre ratificado el tema y se conocen las consecuencias del desastre que estamos haciendo con el planeta, claro este tema no es rimbombante en los principales medios de comunicación a nivel mundial. Pero está despertando la consciencia de las personas sobre el innegable problema, hay que poner estos temas sobre el tapete en la discusión pública, hacer eco para los que no se quieren dar cuenta de esta situación no puedan inhibir el problema.
Y aquí tienen que responder las áreas de conocimiento humano, todas ellas: la ciencia, la filosofía, las ciencias sociales... Todas dando todo su encanto y contribuyendo al cuidado de planeta. El mal uso de la ciencia y la ingeniería fue la causa que nos llevó a este problema. Esta fascinante área y con vida propia debe responder al problema que le hemos hecho crear.
Conocemos la naturaleza, entendemos perfectamente la matemática, la física, la química y la biología, cuyos modelos nos ayudan a entender cómo funciona el mundo que nos rodea. Así como utilizamos este privilegio para dominar el planeta y hacernos de sus recursos, ahora debemos saberlo utilizar para poder parar el aceleramiento brusco del equilibrio natural, hay que darle más espacio a la vida.
Buscaremos alternativas al uso de combustibles fósiles, utilizaríamos biocombustibles y generaríamos la electricidad mediante lo solar y lo eólico, y toda fuente renovable de energía. Disminuiremos los actuales procesos industriales y diseñaremos procesos eficientemente amigables con el ambiente, disminuiremos el consumo energético y se aprovechara cada fuente de energía, desarrollaremos un sistema económicamente viable que responda al cambio , solventaremos con una agricultura ecológica el abastecimiento de alimentos, reciclaremos todo que ya hemos producido. Viviremos en armonía con el planeta...