Me levanto decidido que hoy será un día muy bueno, agradezco a Dios por los retos que me pone en el camino y que las dificultades no sean tales porque la fuerza interior que tengo para vencerlas es superior. Solo tomo mi café y no dejo que este momento nada me amargue el momento.
No pienso en nada malo, ni bueno solo me dejo llenar por sentir el vaporcito del tinto que me invita a soñar el día y lo que llegue será lo que hoy haga. Anoche llovió de nuevo y el olor a tierra mojada invade todo hasta el olor a mi café.
Feliz día a todos steemianos