Con el pasar de los días, te he visto ser despreciada por muchos
Eres para ellos, como la invitada que nunca falta
aunque nadie recuerde haberte invitado.
un mal necesario
y el concepto más malentendido.
Ven, ya sé que te sientes despreciada,
desplazada, puesta a un lado como un contenedor con la basura más asquerosa.
Ellos no saben valorarte, no notan lo que eres.
Te llaman y mencionan como si de la peor enfermedad se tratase.
Te culpan.
Pero... no lo comprenden ¿Cierto?
No es por tu causa su desdicha;
tu solo cumples con tu deber.
Y no, a mí no me confunden
yo, de tu lado estoy
Créeme, créeme.
Seré honesto
ya te he maldecido
odiado, blasfemado
Te he llorado con frustración alimentada de ira, aún sin conocerte en verdad.
Lo debo admitir, de los dos, es claro quien ha estado equivocado.
Cumples con tu misión diligentemente
Incluso eres práctica y trabajas de más.
¿Dices que la muerte te envidia eh?
Que descarada.
No es posible medir el odio que te lanzan.
-¿Cuánto puede sufrir un muerto al morir?
-(...)
-¿Cuánto se lamenta un solitario?
Exacto.
Ahora, me quiero disculpar
es claro que no me he tomado el tiempo de ver que eres, irónicamente,
una de las compañías más leales.
En nombre de todos, perdón.
Pero sí, es difícil para los frustrados e ignorantes lidiar contigo.
Ya sabes como es, la falta de conocimiento una vez más hace de las suyas.
Sin embargo, ahora
¿qué haré?
Porque sí te reconozco, pero sigo sin comprender tu valor.
Quédate conmigo,
pasaré los años que me queden abriendo los ojos hacia ti.
Cuando nadie te quiera ven a mí
Aún cuando tenga a otros a mí alrededor
no te dejaré de lado, no te pediré que te vayas.
Y hasta que todo acabe
seremos tú, mi verdadero yo, y yo.
Lo prometo.
Con amor, aunque solo tenga una pequeña parte de ti.