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En numerosas ocasiones nos desconectamos del ser ...y se nos olvida lo importante que es respirar cada día, la grandeza de saber que estamos, lo significativo que es oír, ver, tocar, sentir y comunicarnos con todo y todos; pero somos seres humanos unas veces conscientes y otras no. Por lo cual, es difícil valorar continuamente toda esa maravilla llamada vida y que está presente hasta nuestro último hálito terrenal. Entonces sabio es aquel que distingue la importancia propia de la existencia divina que nos circunda en cada paso que damos durante el transitar continuo, que además no para si no hasta que dejamos de existir.
Profundo dirían muchos. confuso opinarían otros pero lo que realmente es relevante, es el mover el pensamiento rutinario y perezoso que habita en nosotros y que se mantiene al margen de redescubrir lo maravilloso que es estar vivos. De esta forma, seríamos defensores de cada parte de esa gran estructura vital que envuelve alegrías, angustias, sufrimiento y decepciones, entre otras emociones. Sin embargo es la vida misma, la que nos conduce a soñar, a creer, a tener esperanza, a ser feliz y a luchar por encontrar lo que siempre hemos querido; así que debemos estar alertas ante el silencio de la razón y del corazón, porque entonces significaría que se ha extinguido la vida misma como admirado sujeto de inspiración.