Cuando hecho un vistazo a como era salir de compras en Venezuela, es todo un universo diferente a lo que es hoy en día, tratar de conseguir algo de comer en mi país.
Tengan todos una cordial bienvenida steemianos y steemianas.
Cuando era un niño, en mi familia existía la bonita tradición de hacer las compras juntos, mis padres y mis hermanos. En definitiva era algo que nos encantaba; nadie quería quedarse en casa el día de hacer las compras, ya que cada uno tenía la posibilidad de escoger algún producto en particular para llevar a casa.
Mientras caminábamos los pasillos, mi madre me manda a buscar a mí y mis hermanos, diferentes tipos de productos. Que abrumador era ver tantos tipos de mayonesa, salsas, arroz, pastas y prácticamente para cualquier producto, existían diferentes tipos de marcas.
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A mí siempre me ha gustado probar cosas nuevas, por eso siempre escogía productos de otras marcas, aunque mi madre siempre usaba las marcas más tradicionales, por lo que tenía que regresar muchos de mis nuevos productos.
Luego de que al carrito de compras no le cabía un producto más, mi madre nos dejaba escoger un producto para cada uno: yo siempre escogía un dulce o galleta diferente, mi hermana escogía un cereal, y mi hermano unos malvaviscos.
Así de lleno quedaba el carrito de compras, e incluso aveces usábamos 2
Parece mentira como algo tan ameno y relajante como era el salir de compras, se haya convertido de una odisea de colas interminables, solo para conseguir un producto. En esto se convirtió el día a día de Venezuela, el país donde ya no se vive, sino que se sobrevive.
Que desgarrador es escuchar a tu madre decir: "ya no aguanto más, solo quisiera poder ir de compras como lo hacíamos antes".