Parece increíble como cosas tan simples como dibujar, o hacer un papagayo puede hacerte recordar aquellos buenos momentos de nuestra infancia. Esto precisamente es lo que logro el anime de Dragón ball super
Tengan todos una cordial bienvenida steemianos y steemianas.
Desde la noticia de que Dragón ball tendría una continuación de la mano del creador original, "akira toriyama", sinceramente no pensé que tuviera tanto éxito, dado que la fanaticada de dragón ball es muy estricta con la historia original, por lo que dar una continuidad sería un verdadero reto.
Debido a mis ocupaciones y a pensar, en que dragón ball ya no sería lo mismo, no le preste atención al lanzamiento de los primeros capítulos de Dragón ball super, pero fue allí como comencé a notar como todos a mi alrededor no paraban de hablar de este anime.
Memes en el facebook y Twitter, en grupos de whatsapp, amigos en reuniones, absolutamente todos estaban hablando de Dragon ball super. Debo decir que soy una persona que no me dejo influenciar por lo que otras personas estén haciendo, pero dragón ball fue ese anime que marco nuestra infancia, por lo que decidí empezar a verlo y simplemente me ha parecido increíble.
En este momento, Dragón ball super está entre los 10 animes más vistos de Japón, y vaya que esto es algo verdaderamente difícil para la gran competencia que existe en este mercado. Pero la razón de este éxito, pienso yo, es que el creador Akira Toriyama, logro conectar esa magia del dragón ball Z con la nueva saga de dragón ball super; algo que no lograron hacer los creadores de Dragon ball GT.
Este ultimo capitulo 129 que acaba de salir en la noche de ayer sábado, fue algo que me dejo sin palabras; en definitiva, en esos 22 minutos que duro este episodio, volví a ser un niño que no podía salir de su asombro ante lo que estaba viendo.
En este momento, youtube está inundado con vídeo reacciones del capítulo 129, y eso habla de lo épico que ha sido. No deseo spoilear a nadie hablando de la historia de dragón ball super, pero si no la has visto, te la recomiendo encarecidamente, ya que al verla te aseguro que por 22 minutos que dura cada capítulo, olvidaras todas las preocupaciones que implican ser adulto, y volverás a ser un niño.