Deje de ser…
Deje de ser tan débil y sensible, y pare de vivir pendiente de lo que digan los demás. Sepa, aprenda, incorpore, conozca, entienda, y perciba: Los que gustan hablar mal de otros, lo hacen para disimular su aburrida, repulsiva, y mediocre existencia, nada más. Entonces, haga lo que haga, usted nunca les dará gusto, pues ellos hablan mal de todos porque están llenos de insatisfacción y resentimiento; entonces disfrutan vomitando su amargura y pobreza del alma sobre las personas, para creerse mejores, pues así de insignificante es su vida. Mejor trabaje en sus pensamientos, y construya una personalidad fuerte e indestructible…
Nunca olvide al ingenioso hidalgo, don Quijote de la Mancha:
Ladran Sancho… señal que son perros.
La vida es así de simple, sin mayor complicación.