Crecemos pensando que somos personas incompletas. Que nos hace falta algo, quizás la mitad de su vida o de su alma. Nos enseñan que nuestra "media naranja" va a ser la fuente de nuestra felicidad.
Qué equivocados estábamos! La verdad es que tu felicidad no puede depender de nadie más! La felicidad la debe crear cada uno para sí mismo.
Por esta equivocación solemos sufrir por amor, porque vivimos pensando que el amor significa que ALGUIEN MÁS me haga feliz. Cuando en realidad debería ser, "Yo ya me amo y soy feliz. Te amo y quiero hacerte feliz!"