Les cuento:
En mi ciudad San Cristóbal ubicada en la frontera con Colombia hay una nueva tendencia y no necesariamente por moda, resulta que la ciudadanía (me incluyo) debe caminar por horas para llegar a sus destinos porque no existen, desaparecieron, fueron borrados del mapa todo lo que a transporte público se refiere, bueno esta bien, puede que hayan dos o tres autobuses por ruta pero es casi una odisea tomarlos, por lo que la mayoría a preferido caminar.
Hace una semana fui al centro del país, y para mi sorpresa: ¡gente caminando! entonces ya entendí que no es un problema tan regional sino es algo a nivel del país, en mi ciudad principalmente por varias características movilizarse en vehículo es algo complicado y es donde nos ubicamos en problemas con la gasolina: ¡No hay! ¿que hacen con ella? no lo se, bueno si lo se, normalmente la pasan a Colombia pues es un negocio jugoso ya que la gasolina en Venezuela es muy económica, sumándole que la producción de cualquier cosa en Venezuela cada vez esta peor o es inexistente por lo que llegan menos gandolas a mi estado y aquellos cercanos a las fronteras, muy por el contrario en las ciudades del centro si existe un abastecimiento de gasolina, de echo para mi fue sorprendente no tener que hacer horas de cola para surtir gasolina, entonces...
¿Que esta sucediendo?
El tema de la crisis se ha intensificado tanto, que muchas personas dueños de autobuses han decidido dejar de prestar el servicio, bien sea porque se les ha dañado o porque no quieren que se les dañe, el costo de cualquier repuesto es una exageración, incluso los dueños de vehículos particulares están en riesgo de padecer estos males del "socialismo", perder un caucho o dañar cualquier cosa del carro requerirá un gasto bastante elevado de dinero.
Somos como Zombies
No se hasta que punto sea sano que una persona camine tanto, lo que sucede es que la alimentación en Venezuela ahorita esta muy desbalanceada, por lo que esta dieta casi que impuesta por el gobierno más las largas horas de caminata han tomado parte del día a día de muchos venezolanos que tras el pasar el tiempo comienzan a lucir bastante afectados, el cuerpo se desgasta y es algo natural, pero es desesperante ver personas tan delgadas, caminando bajo el sol y bajo la incertidumbre de la seguridad pues en Venezuela no sabes cuando alguien te puede robar.
Nos han hechos esclavos
Las largas horas de caminatas en su mayoría son en la búsqueda de supermercados capaces de abastecer un poco las necesidad nutricionales del entorno familiar, por lo que algunas colas para comprar los alimentos se le suman a esta rutina socialista para hacer lucir a los ciudadanos como cadáveres. No es nada saludable, prácticamente el país esta siendo a travesado a pie por los Venezolanos, sin ir muy lejos esto se ha visto en las afueras de las fronteras donde miles prefieren caminar días para llegar a otro país que seguir destinados en un país donde no se ve el cambio político ni económico, la necesidad de partir los ha hecho caminantes.
Pude ver como en pequeños pueblos donde incluso el transporte es tan necesario no existe o es muy reducido el numero de rutas que van hasta allá, me pregunto que sucede si alguna persona en estos pueblos remotos se enferma, y sin ir muy lejos en un barrio de la ciudad, una persona sin recursos ¿como se moviliza? porque no hay taxis ni siquiera, las ambulancias están en mal estado, la verdad esto es un caos, cosas que jamas pensarías que tienen porque dañarse se han dañado, servicios que deberían ser óptimos muchas veces ni existen, estamos más al fondo que el donde que se deberia tocar para que exista un estallido social, pero han desgastado tanto las almas y cuerpos de los venezolanos que parecen dormidos en su caminata eterna.