¿Hola amigos como les va?, espero que muy bien al igual que a mi.
Alguna vez se han preguntado cuando van saliendo a su jornada de trabajo o a la universidad y ven la ropa que pensaban ponerse ese día, ¿cómo es posible este tan arrugada?, que inevitablemente tengamos que perder el preciado tiempo planchándola antes de salir. Bueno yo esta pregunta me la hago prácticamente todas las mañanas y a veces me rindo y simplemente me la pongo arrugada.
Pero como buen curioso y científico que soy tuve que hallar la respuesta a esta pregunta, así tras una pequeña investigación di con la respuesta y como siempre vine a compartirla con ustedes en este post, donde les explicare ¿Por qué nuestra ropa se arruga?.
Diseñada por mi.
Fuente: Plancha
Fuente: Mesa de planchar
Yo no conozco la primera persona en el mundo que sea una amante de planchar y bueno yo tampoco soy la excepción y sueño con el día en que la ciencia nos permita desarrollar un invento que nos ahorre de este fastidio casi siempre matutino.
Bueno el trasfondo de este fastidio, una vez más no los explica la maravillosa química, pues el origen de las arrugas en nuestra ropa se reduce en a la química de los tejidos de origen vegetal como algodón, el lino o el cáñamo, que son las más conocidas y utilizadas a nivel mundial. Dichas fibras están constituidas principalmente por celulosa.
- La celulosa se define como un polisacárido es decir un polímero natural sintetizado por las plantas a partir de unidades de D-glucosa, constituyendo el material estructural de todas las plantas superiores. Las unidades de glucosa de la celulosa están unidas a través de enlaces β-1,4'-glicosidicos, dichos enlaces favorecen a la formación de puentes de hidrógenos intramoleculares que como consecuencia generan que tales moléculas se orden de forma lineal, es decir este tipo de enlaces “especiales” (puentes de hidrogeno) son los responsables de la estructura lineal de la celulosa.
Si bien estos puentes de hidrógenos individualmente son muy débiles en conjunto son capaces de formar una fuerte red de capas lineales que son las responsables de la fortaleza de los tejidos.
Además de esta importante función los puentes de hidrógenos son los grandes responsables de las tan desagradables arrugas en nuestra ropa, pues los puentes de hidrógenos son muy dinámicos, es decir, se rompen y se forman con mucha facilidad y rapidez, por lo que la forma del tejido puede cambiar rápidamente. Así al doblarla o arrumar la ropa en una esquina de tu cuarto esta toma la forma “con la que caiga” como decimos coloquialmente, formándose los tan desagradables pliegues de las arrugas.
Bueno pero como bien sabemos estas arrugas no duran para siempre, pues con un buen planchado podemos deshacernos de ellas, esto se debe al aplicar calor y humedecer nuestra ropa, rompemos los puentes de hidrógeno en la celulosa de los tejidos y al aplicar la presión característica forzamos a que se reformen los puentes de hidrógeno, de forma tal que todas las moléculas de celulosa queden paralelas entre sí.
Pero siempre hay una arruga imposible de alisar, que nos saca la piedra, acabando con nuestra paciencia y es aquí cuando hacemos uso del milenario almidón, que al igual que la celulosa es un polisacárido de D-glucosa, por lo que también puede formar los tan importantes puentes de hidrógenos. Sin embargo, en el almidón las unidades de glucosa están unidas a través de enlaces α-1,4'-glicosidicos, esta otra forma de enlace es la responsable de darle una estructura ramificada al almidón y no lineal como la de la celulosa.
De esta forma al planchar, gracias al calor y la humedad, es posible que el almidón actué como una especies de andamio que se ancla a las moléculas de celulosa y hacen que estas se tornen planas y rígidas, eliminando las arrugas.
Imagen diseñada por mi.
Lamentablemente sabemos que este efecto no es para siempre, ya que el almidón se disuelve en el agua por lo que en una lavada ya no está en nuestra ropa, además el almidón da un aspecto muy rígido a nuestra ropa. Así, estas dos principales razones han hecho que se busquen otros compuestos que generen el mismo efecto que el almidón pero sin sus desventajas antes mencionadas.
- Uno de estos compuestos es el formaldehido que une permanentemente las moléculas de celulosa pero es un agente toxico que puede generar irritación en nuestra piel por lo que se ha ido sustituyendo por compuestos más amigables como la dimetilol dihidroxietileno urea (DMEHEU).
Sin embargo en mi país estas camisas no es que se consiguen mucho y de conseguirse no creo que sean muy económicas, por lo que el suplicio de planchar la ropa lamentablemente sigue siendo la opción más viable. Lo que me recuerda que tengo una montaña de camisas que planchar antes del inicio de clases, por lo que tristemente tengo que abandonarlos amigos, pero antes deseo compartir con ustedes un dato curioso sobre la celulosa..
Dato curioso: Si por casualidad alguna vez te has preguntado ¿por qué los humanos no podemos comer papel o plantas como las vacas y otros rumiantes? Aquí te tengo la respuesta.
Resulta que los mamíferos no tenemos la enzima responsable de romper los enlaces antes mencionados β-1,4'-glicosidicos de la celulosa que hacen posible que podamos degradar las moléculas de glucosa presentes en esta, dicha enzima es la β-glucosidasa. Sin embargo los animales rumiantes constan en su estómagos y trastos digestivos de bacterias que producen la enzima β-glucosidasa por lo que si pueden tener una tan aburrida dieta de pasto y demás plantas.
Ahora si amigos, no puedo despedirme sin antes agradecerles su inmenso apoyo e invitándolos a una próxima entrega de la química en nuestro día a día. ¡Saludos y que la fuerza los acompañe a la hora de planchar!.
Bibliografia:
- P.Bruice, Química orgánica, 5 th edition, Pearson Educación, 2008.
- A. Carey, Quimica Organica, 7th Edition, McGraw-Hill, 2003.