Mahatma Gandhi decía “cuanto más indefensa es una criatura más derecho tiene a ser protegida por el hombre”, está frase retumba diariamente en mi cabeza al ver la cantidad de perros y gatos abandonados en las calles de Venezuela, lo peor es que muchos todavía tienen collar, es decir que son perros domésticos que fueron abandonados, estos últimos son los que sufren más ya que no están acostumbrados a sobrevivir por sus propios medios y caen en depresión.
Cada día aumenta la cifra de animales abandonados en Venezuela debido a la profunda crisis que se vive en el país, bien por que sus dueños emigraron o simplemente no pudieron costear más su alimentación. Ante tal hecho desde hace ya 8 meses mi esposo y yo tenemos siempre en el carro comida para perros y a donde llegamos repartimos un poco a los que veamos en peor estado, también tratamos de ayudar a algunas fundaciones en la isla de Margarita y aunque nuestra contribución es pequeña, la satisfacción que sentimos al ayudar a esta causas es maravillosa.
Si haz leído alguno de mi post te habrás dado cuenta que al final siempre coloco que una parte de la ganancia lograda será destina para comprar alimentos para animales en situación de calle, y así fue, justo después de cobrar mi primer post, fui con mi esposo
a varios supermercados a buscar la marca más económica de los sacos de perrarina, luego de enloquecer al ver los precios, compramos 4 saquitos, dos de los sacos fueron donados a una pequeña fundación llamada Pomeranians Margarita donde su responsable una linda chica de nombre Alexandra diariamente alimenta y rescata perros en la zona de la Asunción, el resto de la comida poco a poco la hemos ido repartiendo a los perros de nuestra zona.
Si tienes la oportunidad de contribuir con alguna fundación o persona de tu comunidad que se dedique a ayudar a los animales en situación de calle, ¡hazlo! también puedes hacerlo tu mismo, guardando las sobras de tu comida y dándoselas a los animales de tu zona.
Recuerda, cualquier ayuda por pequeña que sea es importante, dejemos de lado la indiferencia y seamos más humanos ¡la satisfacción es enorme!.