Hola Amigos de Steemit, en este post tengo una colaboración con un gran y viejo amigo, que formara parte este Proyecto de Receto Político, @MLFrancoC, es un tema fascinante y cada vez que podemos jugamos unas partidas rápidas de Ajedrez, porque de que sirven los amigos si no es para compartir así que a Continuación:
La política es un ámbito de la vida del cual muchos no podemos escapar, ya sea de manera voluntaria o no siempre terminamos hablando o haciendo referencia a algún tema en específico; y es que resulta sumamente difícil desligarlo de la economía, de los negocios, de los deportes, de la clases sociales y de la alimentación, por ello le dedicamos este post, a un deporte que guarda mucha similitud con la política y es El Ajedrez, combinando dos de los gustos personales en un solo tema.
El ajedrez o también llamado el juego de reyes, es un deporte que implica suma concentración mental. Para realizar un movimiento un ajedrecista considera meticulosamente los riesgos y ventajas que esta implica y como esta jugada causara incomodidad al contrincante, porque más que una juego es una lucha de intelecto. En la política de igual manera, cada candidato debe tomar decisiones estratégicas que lo pongan un paso delante de su competidor y al mismo tiempo ocasionarle contratiempos o inconvenientes que lo desvíen de su objetivo principal; ganar el juego.
Pero como todo juego, siempre existen tramposos; jugadores que no escatiman en nada para lograr sus objetivos y vencer al oponente. En el caso del ajedrez existen algunos personajes que han sido descubiertos debido a que muestran niveles de juego tan perfectos que solo un motor de análisis podría deducirlos, tenemos a un joven búlgaro llamado Ivanov de entre 20 a 25 años que de la noche a la mañana comenzó a ganar partidas contra maestros con una gran facilidad; y así como el, muchos otros han aparecido en la historia del deporte ciencia y tengo por seguro que seguirán apareciendo. 

De la misma manera, en la política hay personas que no les importa hacer trampa para lograr su cometido, como diría el filosofo y político Nicolás Maquiavelo en su tratado de doctrina política titulado El príncipe, publicado en Roma en 1531 “El fin justifica los medios”. Muchos políticos se han valido de esto para cometer atrocidades a lo largo de la historia, “sacrificando” personas como si fuesen piezas en un tablero de ajedrez con el fin de alcanzar sus intereses personales.
Nuestro día a día se desenvuelve de cierto modo en un tablero de ajedrez, ya que implica tomar decisiones o elaborar planes estratégicos para alcanzar nuestras metas y cumplir con nuestras tareas. Así que, piensa bien cual será tu próxima jugada, porque podría costarte la partida.