La Rosa
Mis pétalos se iban cayendo uno a uno.
Ese fue el comienzo de mi transformación.
Caían impregnando todo de aquel sonido a latidos,
de aquel aroma del que llega a su última morada.
En un desfile de sincronicidades se fueron alineando
cada uno de los pétalos.
Y se fue materializando entre las caricias del viento
y la tierra mojada, la rosa en la alborada.
Texto de mi Autoría.