Hay un libro que conozco que lleva por nombre Duendes en mi casa, que como lo dice el título, trata al principio sobre la vida de una niña que junto a su familia debe soportar convivir con las travesuras de unos duendecitos que merodean por toda su casa, cometiendo bromas que más allá de ser divertidas eran aterradoras porque dejaban signo de que eran ellos con huellas de sus dedos cortos pero regordetes; al leer toda esta escena que por supuesto no indicaré como termina, me deja en la expectativa de que quizás si existan en realidad, ¿quién quita que no?
Cuantas veces mi mamá no ha exclamado cosas como: ¡Hay duendes en esta casa, dejé eso ahí y ya no está!, y aunque más allá de que generalmente lo exclama por mí (dicen que soy la duende la casa porque agarro algo, lo dejo en un sitio y se me olvida), en ocasiones a veces pareciera que de verdad hay pequeños seres indetectables que nos juegan bromas de vez en cuando.
Es como el clásico ‘’buscar tal cosa en un sitio’’, no encontrarlo y que llegue tu mamá enojada indicándote perfectamente donde está el objeto y resulta que si estaba en ese lugar, ¡es incomprensible, frustrante!, y más cuando lo buscas una y otra vez.
Lo más raro que ha pasado aquí, es que un día se perdió un objeto (creo que eran unas llaves), y tantas fueron las horas en las que todos buscamos por la casa que empezamos a discutir culpándonos los unos a los otros. Después de que el caldero se enfrío un poco y ya teníamos actitudes ‘’normales’’, mi papá de casualidad decide sacar el cojín trasero del carro y bum sin esperanza alguna, allí estaba, y nadie sabe el por qué y cómo llegaron a ese sitio, muy extraño, y seguro a la mayoría le ocurre igual, y todavía me pregunto cómo llegaron hasta allí, seguro hay una explicación lógica…
Al final este mundo está lleno de misterios y enigmas, dándonos a demostrar siempre que ya no podemos tachar de falso algo que de pequeños nos dijeron que es ‘’fantasía’’ como los entes paranormales, animales mitológicos, vampiros, hombres lobo, duendes, encantados; las posibilidades son infinitas, todavía abundamos en ignorancia, no seamos ingenuos pero tampoco dejemos de tener expectativas, curiosidad por la verdad.