Quizás todos en algún momento hemos pensado que la vida misma está en nuestra contra por todos los obstáculos y dificultades que se nos presentan.
He conocido y tengo personas muy cercanas (la cual no mencionaré su nombre) que realmente han tenido una vida muy difícil, un pasado oscuro o un presente triste, que al pensarlo realmente me dan ganas de llorar porque es frecuente que yo a pesar de la comodidad y bienestar que tengo actualmente, me quejo de ello y admito que a veces no lo valoro lo suficiente, un acto completamente humano porque así somos, inconformes y ambiciosos, pero realmente me gustaría eliminar de mi existencia tal defecto.
He de confesar que no he vivido mucho y no me refiero a la edad cronológica sino a la cantidad de experiencias, pero a pesar de este poco conocimiento que muchas veces trae consigo inmadurez a pesar de todos los libros que pueda leer, debo reconocer que estas dificultades más allá de causarnos dolor y estrés, también nos vuelven sabios ayudándonos a resolver más fácil otros problemas que se presenten en nuestra vida, nos permite apreciar lo que tenemos y sobre todo nos vuelven bondadosos (claramente dependiendo de la persona), porque al vivir y sentir los malos momentos en carne propia, la persona se solidariza muchísimo con el otro, no le desea ese mal a nadie y siempre intenta ofrecerle un bienestar a las personas que ama con el alma, algo positivo más allá de la desgracia.
Con este escrito no quiero decir que todos debemos iniciar desde abajo o sufrir para tener valores o para triunfar, porque es un hecho que todo depende de la educación que nos inculcaron. Mi objetivo en realidad es expresar que no nos rindamos ante las calamidades, no nos hundamos en el pesar porque la estemos pasando mal, porque siempre recuerda que a veces las cosas ocurren por alguna razón y ese obstáculo está en tu camino porque definitivamente lo puedes superar si te esfuerzas.
Apreciemos lo que tenemos antes de que ocurra la posibilidad de perderlo, veamos más allá de los problemas y observemos lo hermoso de nuestro alrededor y de los afortunados que somos porque hay gente que está en peores situaciones.