Les comparto un texto, con ciertos ribetes de poético, que he escrito en una especie de diario de lectura y reflexiones que llevo, a propósito de que estos días leo a Jaime Gil de Biedma:
Lo dice Gil de Biedma: "De casi todo hace ya veinte años". Y a mí, que vivo encontrándome por pedacitos en letras ajenas, me lo testifican la música que quiero escuchar estos días y ciertos olores que son arrebato abrupto a otro modo de vivir (el mío, digo, sin magullones aún) y a una ingenuidad con ribetes de categoría estética que se queda ahí, en el recuerdo, pero que se me convierte en la referencia (a veces aliento, a veces verdugo) desde la que mido al que he sido en los tramos salvados hasta hoy. Sí, digo tramos adrede: si este andar no tuviera esos cortes azarosamente cíclicos, sajaduras con el poder de hacerme replanteármelo todo a cada docena de cansancios, hace rato que estaría a gusto bajo algún bien pulido empedrado. De casi todo hace ya veinte años, un chorrito de nostalgia que aún no salpica a los nacidos en este siglo.
Las imágenes, tomadas con mi LG G4, corresponden a la más reciente muestra del fotógrafo dominicano Maurice Sánchez. Una mini-retrospectiva de un fotográfo de la dominicanidad para verse con todo el detenimiento de las grandes muestras visuales. Maurice la concibe como "un ejercicio de revisión. Una pasada de diapositivas que hoy sale de mi archivo para ver la luz de un proyector después de más de 10 años." La muestra sigue disponible al público en la galería Casa Quién de Santo Domingo, Rep. Dom.
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