Antes de abrir los ojos, tenía una idea genial. ¡Sí!
Sin cepillarme la boca, ni arreglar la cama, ya estaba encima del teclado, bajando la colina de las nubes a una precipitación exagerada. Mis dedos querían igualarse a la velocidad de mi mente, corrían tan duro que volaban. Mi portátil recién encendida estaba emocionada con un nuevo documento Word.
A los 11 minutos, paré de escribir. Vacio. Otra idea, se inicia la segunda ronda en la misma carrera. Estaba escribiendo sobre un anciano negro bastante importante en su tiempo y bastante gracioso en los nuestros, le hacía pesada bromas a los jóvenes desde su jardín y por una mala pasada que le estaba haciendo a unos chicos de la iglesia, terminó en una manifestación de derechos para negros.
Esperé hasta la noche, para refrescar la mente, releer y editar lo que no me gustase. A los segundos de eso, mi historia ya estaba en Internet. Al día siguiente desperté y revisé Tumblr, ahí estaba el comentario.
Colorada03 dice: “LOL que ocurrencia. ¡Amo lo que escribe esta persona! Por favor, dame más de John, center_volatil.”
John se llamaba el gracioso abuelo negro del que había escrito el día anterior. Sonreí y le di un corazón a su comentario. Ella, “colorada03” era mi fan numero 1 y la única, muy pocos, conocían mi blog. Mi meta no era hacerme famoso, si no desbordar mis historias por el gran mar que es Internet. Me sentía bien al sentir que estaban, por ahí, nadando, en vez de dentro de mi cabeza llenándome de distracciones en clases o en el trabajo. Si alguien tomaba una de mis historias y la hacía famosa como suya, no habría problema. Ya he pensado en eso y sólo me imagino comprando el libro y gritar de felicidad, aunque mi nombre no esté ahí… De todas formas, lo público como “center_volatil”, ¿Quién es center_volatil? Yo, y sólo yo lo sé.
Pensé en escribirle a colorada03 ese día para agradecerle, pero me llamaron del trabajo y tuve que ir en seguida. Cundo publiqué una hermosa imagen de un espejo con flores, ella comentó: “¿Vas hacer una historia con eso, eh?”
No lo había pensado así que lo hice para ella. Llenó de risas el comentario de su reblog. Siempre riendo estaba ella para mí, me preguntaba si era así de feliz en su vida.
“¿Jajaja?” le escribí un día a su buzón de mensajes. Mi corazón me latió muy fuerte con unas carcajadas virtuales.
“Sí, jajaja” respondió colorada.
Y empezamos una maravillosa conversación, tan emocionante como una montaña rusa. Ahora, al abrir mis ojos, sólo pienso en lanzarme al teclado para chatear con ella.
Un día, colorada me dijo: Hey, vamos a vernos. Quiero conocer a mi escritor favorito.
Yo le respondí: ¿Escritor? ¿Cómo se puede saber si soy chica?
Ella dijo: Siempre te imaginé como hombre, de todas formas…la única manera de saber (ademas de que tú me digas, pero sabemos que eso no va a ocurrir, Sr. Misterio) es conociéndonos. Si estamos muy lejos enciende tu vídeo cámara frontal, si vivimos cerca y no le tienes miedo a tu fanática, ven a una cita conmigo.
Fui a una cita con ella, aunque me lancé dos viajes de 1 hora cada uno en transporte público.
—¿Jajaja? —le pregunté a una chica gorda de cabello castaño claro y con hermosos cachetes colorados.
—Sí, jajaja—respondió ella con ojos maravillados.
Nota de la autora:
Estaba leyendo el libro de Julia Cameron, "El camino del artista", y había un ejercicio para sanar tus heridas "creativas". Hacer un listado de las personas que afectaron tu autoestima creativa (que te dijeron que no eras tan bueno, que no ibas a poder ser artista, que eres malo haciendo tal cosa...) y un listados de las personas que te alentaron y te hicieron creer que llegaras lejos haciendo tu arte. Luego de eso, debes eligir una persona de cada uno de los bandos y escribirle una carta o un cuento.
Yo lo hice. Sin embargo, se me ocurrió esta fantástica idea con una persona que siempre comenta mis escritos en Wattpad, en todo esta ella y ver sus comentarios me animan muchísimo... al igual que ver comentarios aquí en la Blockchain respondiendo mis posts.
