Jugar con arena es algo que a la mayoría de los niños les gusta y es una actividad que favorece muchos aspectos en el desarrollo infantil, en lo sensitivo que lo primero es el tacto, la creatividad, su imaginación, a través de ella los niños representan, simbolizan, e imaginan, ayuda a su desarrollo motor fino, estimula sus sentidos, favorece el desarrollo de las habilidades sociales si juegan con otro niño, alimenta su motivación a la hora de explorar el medio, crear formas con él, deshacerlas e inventar juegos nuevos con materiales naturales y también los ayuda en la lectoescritura al momento de dibujar o escribir con un palito, el dedo u otra cosa semejante, ahí están practicando la escritura.
Sin duda alguna para muchos niños jugar con arena es un auténtico placer.