Es importante que reconozcamos el valor y el ser del niño, hacerle saber lo importante que son, inculcarles siempre a cerca de la disciplina positiva en todo momento. Motivarlos cuando realizan una actividad u otra cosa, recordarles que lo hace muy bien, que estamos orgullosos de ellos, que cuenten con nosotros, que es único, que vale y mucho, que se sientan queridos e importantes, que, si pueden hacer lo que se propongan, darle aliento, que confiamos en ellos, ayudarlos, agradecerles. Muchas veces los castigos o premios no dan muy buen resultado, aunque a veces ayuda, pero a veces no es así, ni debería de ser así. Los niños necesitan animo e importancia de las cosas que hacen muy bien y otras que pueden mejorar.
Una de nuestra estrategia como padres y maestros será ser como jardineros, regar día a día esa semilla como ya les he nombrado, que busca pertenecer en tu vida y así desarrollar una sana autoestima desde pequeños.